Segunda | Sporting 3 - Córdoba 0

Míchel y Villa acercan el sueño de Primera

Lleva cuatro triunfos consecutivos. Venció a un Córdoba muy flojo.

EN LA PUJA. El Sporting, gracias a sus cuatro victorias consecutivas, se ha metido de lleno en la lucha por el ascenso.
Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

El Sporting consiguió un brillante triunfo ante el Córdoba, su cuarto consecutivo, y lo hizo con fases de gran brillantez en el juego. Los rojiblancos, que en el segundo tiempo se dejaron encerrar en su parcela, pudieron golear a la contra.

El Sporting llevó el control del partido desde los primeros compases, después de un inicio equilibrado en el que el Córdoba mostró buenas maneras en el trato al balón en la zona medular, pero sin capacidad para superar la concentrada defensa del Sporting.

El conjunto gijonés, ansioso por llegar a los dominios de Jauregui, cometía algunas imprecisiones por pensar con excesiva rapidez y sin la precisión oportuna. Pero el partido se aclaró para los rojiblancos con los goles de Villa y Míchel, ambas con una ejecución sobresaliente. Con dos goles de desventaja, el Córdoba jugó con cierta desesperación en busca de la portería de Valencia, pero sin poder romper el dispositivo defensivo gijonés, que aprovechaba las contras para poner en evidencia a la zaga andaluza, sin que el concierto de silbato de Tristante Oliva pudiera influir en la marcha del encuentro.

Tras el descanso, el Córdoba se lanzó a un ataque desenfrenado, para lo que García Remón utilizó un dispositivo más ofensivo. Los rojiblancos, acosados por la presión andaluza, sobre todo por las bandas, se encerraron en su parcela de una forma absurda, para salir después al contraataque.

El conjunto visitante se acercó con peligro al área local, aunque tanto los centrales como Valencia se mostraron muy seguros en sus intervenciones. El Sporting pudo golear, pero se buscó más la floritura que la efectividad en las jugadas a la contra, lo que facilitaba que las llegadas cordobesas a los dominios de valencia sembraran el pánico en las gradas. García Remón buscó, con Marcos, la ofensiva final. El técnico logró su objetivo y aumentó la presión sobre la zaga local, que se defendió con orden. Sin embargo, la guinda local llegó en los minutos finales.

Noticias relacionadas

El detalle: menos público del esperado

A pesar de la buena marcha del conjunto rojiblanco, con cuatro victorias seguidas, la afición no termina de engancharse con el equipo, si bien que la jornada fuera en miércoles pudo ser la causa por la que no acudieron más aficionados.

Te recomendamos en Polideportivo