Instalaciones contrarreloj
Madrid acogerá el próximo 12 de octubre un Masters Series de tenis. Los partidos se van a celebrar en el rockódromo, una vieja instalación de la Casa de Campo que se convertirá en pabellón. Faltan ocho meses y parece increíble que en ese plazo puedan terminarse las obras porque aún no han empezado, pues ni tan siquiera se han sacado a subasta. Pero en estos tiempos todo es posible. Sobre todo si hay dinero, y la sociedad Campo de las Naciones, propietaria de la instalación, tiene los nueve millones de euros que va a costar. Se trata de una sociedad financiada con fondos municipales.
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Lo malo de trabajar con tanta premura es que los gastos se disparan. Va a ser necesario trabajar con tres turnos para que todo esté listo el 14 de octubre de manera provisional, pues de lo que se trata ahora es de cubrir la instalación, colocar gradas desmontables y adecuar el suelo para jugar al tenis. Las otras dos pistas de competición irán en carpas y las de entrenamiento se instalarán en el Palacio de Cristal. Cuando termine el torneo, habrá que empezar las obras de nuevo otros nueve millones de euros para poner las gradas fijas, los vestuarios, la calefacción y aire acondicionado, etc.
Es el tributo que hay que pagar por la falta de grandes instalaciones en una ciudad que ha vivido de espaldas al deporte, y que ahora tiene prisa para recuperar el tiempo perdido ante su candidatura olímpica . Lo que quizá no dé tiempo a terminar en el plazo previsto es el Palacio de los Deportes. Donde ahora hay un solar tiene que levantarse una instalación colosal. Pero, afortunadamente, no afectará al deporte. Si no está listo a finales de abril de 2003, lo único que pasará es que el PP tendrá que buscarse otro lugar donde hacer su cierre de campaña de las próximas elecciones municipales.
