El Madrid gana, pero se queda en cuadro
Djordjevic y Attruia, lesionados ante el Gijón, importantes bajas.

Un griego lo llamaría victoria pírrica. En apariencia ha sido una jornada muy positiva para el Madrid, que ganó al Gijón al tiempo que perdían Barcelona y Tau, pero fijándose un poco se aprecia que las lágrimas en el rostro de los madridistas no son de alegría, sino de suplicio y temor por lo que se les viene encima.
Nieve sobre el hielo. El Madrid, que afrontaba el partido de ayer con un largo parte de bajas y lesiones, añade un par de nombres a la relación de caídos en acto de servicio y se convierte en algo así como el Hiroshima Basket Club después de que un aparatito bautizado como Enola Gay dejase su infausto obsequio.
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La situación parece especialmente crítica en el capítulo de bases. Sasha Djordjevic abandonó el partido en el minuto 15, al resentirse de un reciente esguince de tobillo. Dos minutos después seguía sus pasos el recién fichado Attruia, con posible rotura fibrilar en una pierna. Toño Llorente, fichado de modo casi testimonial, queda como único base del equipo, y el propio Scariolo dejó claro que le parece poco, ya que en el último cuarto encomendó la dirección a Vukcevic, que por cierto lo hizo muy bien y, de hecho, consiguió dar a su equipo lo que no había conseguido en los 30 minutos anteriores: ventaja superior a diez puntos. Una zona mixta 3-2 que Scariolo se sacó de la manga también ayudo bastante, seamos honestos.
Sufrimiento. Hasta ese último periodo el Madrid sudó tinta china para no perder el mando ante un correoso y tenaz Gijón, liderado por el boina verde Javi Rodríguez y el fino anotador Lou Roe. El Real se mantuvo a flote gracias a un inconmensurable Alberto Angulo (14 puntos ya en el primer cuarto) y un solidísimo Dragan Tarlac, que nos hizo recordar una frase de Herreros en pretemporada: "Me dio un subidón cuando supe que le habíamos fichado". Lógico: sobre piedras así se construyen equipos.
Fue, por tanto, un partido donde más que tácticas o jugadas hay que elogiar la actitud de ambos equipos. El Madrid tuvo un comportamiento muy profesional (Struelens y Tabak hicieron una gran labor, pese a sendas lumbalgias) y el Gijón no le fue a la zaga en coraje, aunque su potencial técnico es muy inferior.
