Gil habló de sexo
"Era recepcionista del Club Náutico. La quise echar y me llamó fascista y tirano. Me dijo que eso era un acto de servicio y que lo hizo sin cobrar una peseta"

Jesús Gil se destapó ayer con unas sorprendentes declaraciones con las que quiso quitar hierro a la ya famosa farra de los jugadores del Barça en el hotel Hesperia de Madrid. El presidente del Atlético reveló una historia sucedida hace años en una concentración del equipo rojiblanco en Los Ángeles de San Rafael: "Si eso ocurre y ganas luego el partido, no pasa nada, pero el fútbol es una mentira y esto es algo que siempre ha existido. Siempre ha habido locuras en el fútbol que eran de dominio público".
Gil había preparado el terreno con esta breve introducción, para luego explayarse: "Había en el Club Náutico Náyade una holandesa que habíamos contratado de recepcionista. Una holandesa muy alta y guapa, guapísima. Entonces llegó un día un jugador nuestro y se lo llevó al huerto. Y luego el uno, el otro y el de más allá. Once jugadores en total. Y claro, yo al día siguiente me entero y pienso que esto puede ser un escándalo y que pueden pensar que esto es una casa de p... Así que cogí a la holandesa y le digo: ¿Has visto lo que has hecho? La quise echar y me dijo que era un fascista y un tirano. Porque eso era algo que los jugadores necesitaban, que era un acto de servicio y que debía dar satisfacción a unos atletas, y que lo hizo sin cobrar una peseta".
Todos a Las Vegas
Noticias relacionadas
Jesús Gil aprovechó la comida en el restaurante De María con la plantilla y el cuerpo técnico del Atlético para apoyar al equipo filial en su lucha por el ascenso a Segunda. El presidente llegó a un acuerdo con los jugadores para unas nuevas primas y estos le obsequiaron con una pluma Mont Blanc.
Pero el gran premio por el ascenso para Cantarero y los suyos será un viaje a Las Vegas: "Me van a arruinar, pero ésta es una locura distinta y confío en que juguemos la liguilla y ascendamos".