"El Sevilla es el triunfo de unos locos sanos"
Caparrós llegó desde el fútbol más humilde y con un proyecto modesto. Asumió la responsabilidad de hacerse cargo de un Sevilla arruinado económicamente y, junto a Monchi y Alés, se inventó un equipo que está dando resultados.

-¿Se ha parado a pensar en lo que están haciendo?
-Simplemente estamos recogiendo el fruto de un trabajo de muchas personas y de unos futbolistas que tienen mucha ilusión por hacer un nombre en nuestra Liga.
-Da la sensación de que el destino ha hecho que se junten varios locos, que sólo piensan en el Sevilla. Alés, Monchi, usted...
-(Sonríe). Quizá sí. Pero locos sanos. El ambiente de trabajo que se ha creado no es por casualidad. Lo más importante son las relaciones humanas. Un vestuario unido no se compra, hay que hacerlo. Y si no hay una cabeza visible que va seleccionando a su grupo de trabajo es imposible.
-Pero, de verdad, ¿cómo ha hecho el Sevilla, con todos sus problemas, para situarse en estas alturas?
-Siempre hemos creído en las posibilidades de cada uno de los que estábamos inmersos en este proyecto. Lo único que pedimos es que nos dejaran trabajar para ir ganando credibilidad poco a poco.
-Hablando de Alés, ¿cree que se le ha reconocido todo lo bueno que está haciendo con el club?
-Creo que sí. A todos los sitios donde va, todo el mundo habla de su seriedad, del prestigio que tiene. He tenido la suerte de trabajar con Roberto Alés, que nos ha dado tiempo, algo fundamental en el fútbol.
¿Y cómo ve el futuro sin él? Porque parece muy claro que se marchará cuando termine la temporada.
-El presidente es la bandera de este proyecto. Ojalá siguiera con nosotros porque las cosas marchan bien. Si se va, habrá que examinar de nuevo la situación de cada uno.
-¿No me dirá que su continuidad depende de la del presidente?
-Lo único que quiero dejar claro es que mi intención no es la de atar a un futuro nuevo presidente. Yo tengo un año más de contrato, pero si llega alguien nuevo tendré que ver si cuenta conmigo y con el mismo secretario técnico. Habría que ver cuál es la política y el grupo de trabajo con el que llega a la presidencia.
-Hablemos del presente, y de su presente más bonito: Reyes. Le asusta el efecto que está provocando.
-El efecto Reyes ya me imaginaba que iba a ocurrir. No me sorprende en absoluto. Ya dije que sería un chico que iba a destacar, pero jugaba a ganador porque conocía sus cualidades perfectamente. Pero me gustaría dejar muy claro que su evolución está siendo tan rápida gracias a los compañeros que tiene. Le tratan con cariño y le cuidan. A lo mejor, con otro grupo, no estaría aprendiendo tantas cosas en tan poco tiempo.
-Sé que no es amigo de las grandes frases y de los titulares atractivos. Pero, dígame, ¿estamos ante una nueva estrella?
-De lo que estoy muy seguro es de que Reyes va a ser un grandísimo futbolista. Lo más importante que tiene, además de sus cualidades, es que disfruta mucho jugando al fútbol. Le encanta. Para él esto es una vocación y si sigue trabajando en base a la humildad puede llegar muy lejos.
-La pena es que dicen que durará poco en el Sevilla...
-Yo en esas cosas no tengo que pensar. Sólo sé que tengo conmigo a un futbolista que es muy importante. No miro al futuro y me dedico a disfrutar de él. Que siga en el Sevilla es un beneficio para mí y para el equipo, y así hay que mirar este asunto. Después, habría que ver en qué situación económica está el Sevilla y si el planteamiento de la venta del jugador sería interesante para la entidad. Pero esas son cuestiones del Consejo de Administración en las que yo no me meto.
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-Hablemos del rendimiento que está ofreciendo el equipo. ¿Hasta dónde puede llegar?
-No sé, es complicado, pero creo que este equipo no tiene techo. Los veteranos están con una gran ilusión y a los jóvenes les queda mucho por delante. Cuando maduren ofrecerán aún mucho más. El año que viene tendremos que dar un paso más, pero sin renunciar a la línea de ahora. De momento, somos el equipo revelación de la temporada.