Jordan también firma banderines
La vida sexual secreta del jugador de los Wizards y sus infidelidades son expuestas a la luz pública tras la oficialización de la demanda de divorcio.


Era de esperar: la consumación por escrito del Jordan contra Jordan, la demanda de divorcio de Juanita Vanoy contra Michael, en los tribunales de Waukegan, Illinois, fue el pistoletazo de salida para que la prensa de supermercados destapara los presuntos escándalos sexuales del mejor jugador del mundo.
Según publicaciones como Globe, Star o The National Enquirer, "Juanita había recibido constantes avisos de sus mejores amigos sobre los engaños de Michael, pero las protestas y juramentos de fidelidad de él y su retirada de la NBA calmaron la situación... Cuando él anunció su regreso a la liga, estaba claro que ella no iba a poder permanecer por mucho más tiempo al margen de lo obvio".
Juanita, Nita, de 42 años, "tocaba el techo con los cuernos", según expresiones literales, cuando los Wizards se concentraron en pretemporada en North Carolina... muy cerca del domicilio de una de las amantes más comentadas en la vida secreta de Michael. La señora Jordan creyó que la elección del lugar de concentración estaba hecha por su marido-presidente-jugador con todas las intenciones posibles. Y le dio un ultimátum: "Si, definitivamente, vuelves a jugar, no aguantaré una más. A la primera, estás fuera de casa".
Para suavizar la tempestad, Michael regaló a su mujer un estremecedor reloj Frederick Muller... de zafiro y diamantes, valorado en 300.000 dólares, unos 340.000 euros. Pero la situación era explosiva.
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Durante las semanas iniciales de competición, Nita mantuvo una vigilancia discreta sobre las correrías de Michael y tuvo noticias, directas, contrastadas, de los primeros parties, festorrios con mujeres (rubias sobre todo: son las preferidas de Michael Jordan) en las habitaciones de hoteles ocupadas por la estrella de los Wizards. Y pensó que ya había tenido bastante. Amigos cercanos de Jordan, como el periodista Rick Telander, cuentan que "ya es imposible creerse nada de lo que dice Michael".
Cuando MJ se vio venir el desastre final, insistió a su esposa para que se fuera a vivir a Washington con él, a una mansión en el mejor barrio de la capital federal, Palisades: él dejaría entonces su nido, condo, del Hotel Ritz-Carlton, que le cuesta... 20.000 dólares mensuales, unos 24.000 euros. Incluso Sports Illustrated citó el hecho de que la señora Jordan iba a mudarse a Washington... un día antes de que la demanda de divorcio estallara en Waukegan. Y la prensa de supermercado cobró su pieza predilecta.