Toni Pacheco, goles charrúas para Flores
El uruguayo, que fue presentado ayer, se postula como la joya que andaba buscando el club para voltear la complicada situación en la tabla de la Liga

En Montjuïc planea la sensación de que se ha fichado a un crack. Antonio Pacheco se presentó ayer en sociedad y tiene una pinta bárbara. No le vimos jugar. Cierto. Su paso por el Inter ha sido anecdótico. También es verdad. Sin embargo, las opiniones que llegan desde Uruguay prometen.
Tiene 25 años, mide 1.71 m. y pesa 72 kilos. Una figura ideal para enlazar en la mediapunta con Raúl Tamudo. "Vengo para ayudarle", insinuó en la sala de prensa. Su amigo Recoba le metió en el Inter. Jugó dos ratitos en año y medio. No se puede uno fiar ni de un amigo. Al Espanyol ha llegado de la mano de Paco Flores, que no se decantado por sentimientos de amistad. Flores vio en él a un complemento perfecto y a un ratonero de cintura de mujer con ganas de jugar el Mundial.
A Pacheco le apodan, sin demasiada inventiva, Toni. Al aficionado blanquiazul no le queda más remedio que verle en acción y decidir nueva denominación. A falta de vídeos demostrativos, AS ha querido consultar con las figuras más representativas del fútbol charrúa para que nos definan el juego de Toni. Enzo Francescoli es el ídolo de River Plate, el crack que cualquier equipo español pudo soñar. El Príncipe habla maravillas sobre Pacheco. Los uruguayos de la Liga española no dudan de que el perico va a empatar en el último tramo de competición. La exigencia no va a ser extrema con poco se van a conformar en el Espanyol y los beneficios personales que pude sacar Pacheco de la experiencia son extraordinarios.
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Cúper, maravillado
Héctor Cúper le ha entrenado en el Inter desde el verano. No le ha dado oportunidades, aunque el argentino vive asombrado por las características técnicas del ex de Peñarol. "Nadie define mejor que él", se atreve a comentar. Sin embargo, la sombre de Vieri, Ronaldo, Recoba o Kallon es muy alargada. De todos modos, nadie en Milán está convencido de lo que acaban de hacer con este chico. Les asusta pensar que se hayan podido equivocar y que repescarlo les cueste un dinero que no tienen. Flores puede tener la llave.