San Mamés volvió a aplaudir al fútbol
Despidió a Athletic y Real Madrid con una gran ovación y no hubo incidentes.

San Mamés volvió a ser La Catedral. Tras noventa minutos de pleno esfuerzo, la afición bilbaina despidió a Athletic y Real Madrid con una gran ovación, demostrando, una vez más, que el buen fútbol siempre tendrá el calor y el aplauso de la grada sea quien sea el equipo y su nombre.
Noticias relacionadas
Los únicos incidentes se registraron antes del partido, un aficionado lanzó un huevo contra el autobús del Madrid, y en uno de los fondos, donde lanzaron algunos objetos sobre Casillas.
Cuando el Madrid saludó desde el centro del campo, San Mamés tronó con una sonora pitada. Pero también con tímidos aplausos. Curiosamente, el peor librado de los madridistas fue Karanka, vasco él. El comportamiento de San Mamés se quedó limitado a lo deportivo, volviendo a dar una lección cuando media Catedral aplaudió a Zinedine Zidane al ser sustituido por Santiago Solari.