Medina se luce
La jugadora valenciana de 19 años venció a Dechy y se medirá en octavos contra Monica Seles. Pato Clavet no pudo con Novak y dijo adiós al torneo.

Muchos son los presagios que anuncian a una estrella. Y todo comienza siempre por el rumor de un niño que lo gana todo, que tiene el drive de este y el revés de aquel, que es mejor que fulanito a su edad y que hay que ver cómo juega aunque casi nadie lo ha visto. La mayor parte son, al fin, falsas promesas, juramentos por Snoopy, demasiadas tentaciones, besos, botellón y carpe diem.
Anabel Medina, de 19 años, es la última revelación del tenis español. Tiene la gran ventaja de que la crisis le llegó pronto, a los 12 años. Fue entonces cuando decidió dejar el tenis, harta de presiones descomunales en comparación con los modestos objetivos a su alcance. Regresó a los seis meses, gracias a la ayuda de su entrenador de aquellos tiempos, Salvador Ros. Y desde ese momento todo fue progresar hasta ganar el Master nacional (en el que partía como reserva), después de vencer a Arantxa, Conchita y Marrero.
Apenas un mes después, Anabel Medina ha confirmado alternativa en el Abierto de Australia, donde se ha clasificado para octavos de final al eliminar en tercera ronda a la francesa Dechy (6-3 y 6-2). No es casualidad; en Hobart, uno de los torneos previos al primer Grand Slam, ya había sido finalista. Y casi tan importante (o más) que sus condiciones es descubrir que están respaldadas por un carácter combativo y aranchesco, lejos de pusilánimes estrellitas de pitiminí.
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Su próxima rival será Monica Seles (29 años), que ganó su primer torneo en 1989, cuando Medina tenía siete primaveras. Seles no es la que era y hay opciones de derrotarla, pero el problema para la española, si es que sigue progresando, será romper el muro que forman las siete mejores del mundo (las Williams, las belgas, Davenport, Capriati y Hingis), en estos momentos a años luz del resto. Y atención porque Venus, que encadena 23 victorias seguidas, podría retirarse del torneo por una tendinitis.
El otro español que completó la tercera ronda fue Clavet, que ya se lo había dejado todo ante Grosjean y sucumbió ante Novak, de nombre Jiri, no Kim, mujer esta que acumuló muchas más victorias en el cuadro masculino.