Vega-Arango le pone las pilas a la plantilla
El directivo: "No se puede defraudar ni a la historia ni a la afición"

Manuel Vega-Arango, vicepresidente del Sporting, mantuvo una reunión de casi media hora en uno de los salones de las instalaciones de Mareo, después del entrenamiento de ayer, a la que asistió la totalidad de la plantilla, el entrenador y su cuadro de auxiliares, además de Alfredo García Amado, gerente del club, y Eloy Olaya, secretario técnico.
El vicepresidente rojiblanco, que se encarga de la parcela deportiva, trató de inculcar a los jugadores la problemática situación deportiva que atraviesa el equipo y que tiene una repercusión importante en el resto del funcionamiento de la entidad. Vega-Arango prefirió quitar importancia a la reunión, aunque recuerda que en su etapa de presidente del Sporting, la más destacada en el aspecto deportivo de la historia casi centenaria del club gijonés, "dio buenos resultados".
En su disertación, Vega-Arango matizó a los jugadores que "el Sporting es un club con una historia y una masa social muy importante a la que no se le puede defraudar", a la vez que recriminó a los jugadores la trayectoria del equipo, al considerar que hay calidad para estar en posiciones más altas.
En cualquier caso, en la plantilla hay confianza en que se superará este complicado momento, seguridad que mostraron los capitanes de la plantilla. Juanjo admite que "la situación es complicada y el balance de la primera vuelta es negativo, con una línea muy mala para nuestras aspiraciones, pero estoy seguro de que va a cambiar". Lozano comentó que "confiamos en nosotros, porque el equipo tiene calidad para ir hacia arriba, que es para lo que tenemos que trabajar". Isma indicó que "esta plantilla está capacitada para salir de esta situación". Por su parte, Samuel manifestó que "pueden ser lógicas las dudas, pero estamos convencidos de que mejoraremos".
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Más problemas en El Molinón
La derrota ante el Xerez fue el detonante para que se agudizara la crisis deportiva en el Sporting y despertara una preocupación especial. El principal problema que tiene el equipo gijonés está en los partidos de El Molinón, donde sólo ganó tres encuentros y dejó escapar 19 puntos, con tres derrotas y cinco empates, aunque la trayectoria generalizada del equipo no es del agrado del consejo, ya que las actuaciones destacadas fueron en casos puntuales, ante rivales que creaban más motivación, como el Atlético de Madrid, el Oviedo o el Alavés. Además, fuera de El Molinón se lograron tres triunfos y tres empates, balance que resulta insuficiente para equilibrar todo lo que se marchó del campo gijonés.
