Tenis | Abierto de Australia

Histórico

Pato Clavet venció a Grosjean, quinto cabeza de serie, y dejó el torneo sin los cinco primeros favoritos. Jamás había sucedido algo así en un Grand Slam.

VETERANO. Pato Clavet, un clásico en el circuito, volvió a dar la campanada.
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Esto es como si en una película nos matan en el primer cuarto de hora a Russell Crowe, Tom Cruise, Di Caprio, George Clooney y Brad Pitt. Sólo nos quedan los sioux, si acaso algún teniente, varios sargentos y el que toca el banjo. También resiste Sampras (Paul Newman), el abuelo encantador de pasado glorioso que ha sacado el rifle del armario y le está sacando brillo.

El Abierto de Australia, en su cuadro masculino, se ha quedado sin los cinco primeros cabezas de serie. Los últimos en caer han sido Kafelnikov (4), derrotado por el estadounidense Kim (ojito con él), y Grosjean (5), que perdió ante Pato Clavet. Jamás un Grand Slam se había quedado sin los cinco máximos favoritos antes de la tercera ronda. No resiste ni uno de los que jugaron el Masters (Ferrero y Rafter no participan).

Ahora mismo, sólo tres jugadores en liza saben lo que es ganar un Grand Slam: Sampras (que suma 13, mal número), Moyá (Roland Garros 98) y Safin (US Open 2000). Sampras y Safin se podrían encontrar en octavos, en cuartos esperaría Roddick y luego, en semis, Federer o... Moyá. En la otra mitad del cuadro, sólo un tenista ha disputado una gran final, el inglés Rusedski (US Open 97), que se mide ahora a su compatriota Henman, 6º cabeza de serie y de pronto primer favorito.

Y en todo este caos (hoy habrá más sorpresas, fijo), Pato Clavet tuvo un papel determinante al eliminar en cinco sets (4-6, 6-3, 6-0, 5-7 y 6-4) a Grosjean, finalista del Masters y revelación de 2001.

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Clavet (nacido en Aranjuez hace 33 años) es junto a Gianlucca Pozzi (36) el tenista más veterano del circuito masculino. Después de ganar siete títulos sobre tierra batida, fue el año pasado cuando consiguió su primera victoria sobre pista dura (Scottsdale). Puede ganar y perder con cualquiera (es del Atleti); es decir, crucen dedos de manos y pies.

El otro motivo de alegría lo dio la joven de 19 años Anabel Medina (Anabelmedina.com), campeona del Masters español, que derrotó a la rusa Bedanova (21) por 6-4 y 6-2. Es el relevo natural de Arantxa. El resto de españoles que jugaron se vuelven, incluidos Robredo y Conchita. Dos membrillos los tomaron por favoritos y, pum, se los cargaron.

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