Paseo del Real Madrid ante un ridículo Zadar
El equipo de Scariolo aplastó de inicio a los croatas: 32-3.


Patético. El KK Zadar mostró ayer el lado oscuro de la Euroliga. Un torneo de tanto prestigio no puede acoger equipos de este pelaje. Fuera la morralla. No hubo duelo, ni siquiera entrenamiento blanco. Tras la exhibición inicial (32-3, min. 7, con un parcial de 26-0 incluido), poco se salvó. Scariolo se enfadó con Jaumin, Iturbe se tuvo que retirar al descanso con un proceso vírico, Vukcevic se llevó un golpe en el mentón, Alberto Angulo se torció el tobillo, Struelens se fastidió un hombro y, mientras, Tarlac (griposo) vagaba como alma en pena por la pista. Heridos -bueno, tocados- en un juego de niños. Desalentador.
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Supongo que Popovic, Petar, el anterior entrenador del Zadar, agradecería tener grabado en vídeo este partido. Presenta la cinta ante un juez y seguro que le readmiten, sin condiciones, por despido improcedente. Y es que sus antiguos jugadores y el nuevo técnico, Vlasic Hrvoje, se sacaron los colores mutuamente. Unos no daban pie con bola y el otro no lo remediaba. El festín blanco tampoco duró mucho. Primer cuarto y basta (37-11). Fíjense, perdieron el segundo (27-29) y la sensación de paliza era la misma: 64-40.
Debutó el base del filial, Raúl Mena. Dio gusto ver al mejor Alberto Angulo de los últimos meses. Tocó fondo hace nada y ahora sube como la espuma. 19 puntitos, la mayoría de ellos con su jugada favorita. Llega en carrera, se para en seco a cinco metros del aro y la clava. Todo a velocidad de vértigo. Más aplausos para Eduardo Hernández-Sonseca (2,13 m y 18 años). Sigue creciendo. Tapones, ganchitos y hasta un triple. Arrea con el chaval.