El club apartará a Otero y Tabaré
Para empezar, los dos charrúas pueden ser suspendidos de empleo

La forma de actuar de Otero y Tabaré ha provocado indignación entre las cabezas visibles del Sevilla. Sin duda, el más enfadado de todos es Joaquín Caparrós, quien ayer dejó muy claro que no está dispuesto a que ninguno de sus jugadores pueda alterar la unión y el nivel de entrega que reina dentro del vestuario.
De momento, todos se guardan su opinión más sincera, que explotará en la propia cara de los implicados una vez que aparezcan por Sevilla. Sin duda, el castigo que recibirán será bastante severo. Aunque los juristas del club no quieren adelantar acontecimientos y anuncian que esperarán a que los uruguayos regresen y den sus explicaciones, las medidas sancionadoras no se harán esperar. Caparrós ya ha pasado un informe tanto al director deportivo como a los miembros del Consejo de Administración para hacerles ver la falta de disciplina de estos dos jugadores.
Parece difícil que el técnico los reincorpore a los entrenamientos como si nada hubiera ocurrido y es muy posible que el caso Prieto se repita. En aquella ocasión, el capitán fue expedientado por la agresión a un árbitro portugués y suspendido de empleo cautelarmente durante 15 días. Ésta podría ser la medida que los juristas tomasen con Otero y Tabaré, mientras el expediente continúa su curso.
El fantasma del despido ha comenzado a rondar. El retraso de seis días convertiría la falta en muy grave, algo que podría provocar dicho adiós. Sin embargo, esta opción está prácticamente descartada. Monchi ya habló en la noche del miércoles con los dos jugadores, que argumentaron una falta de entendimiento y, en el caso de Otero, una negociación con Peñarol. Todo indica que la sangre no llegará al río, pero el club impondrá mano dura a los jugadores para que les duela en el bolsillo. Eso sí, durante algún tiempo podrían entrenarse en solitario.
Tabaré llegaba en la tarde de ayer a Sevilla. El futbolista acudirá a las 11:00 horas de hoy al estadio Ramón Sánchez Pizjuán para comentar a los juristas del club los motivos de su retraso. Otero aún sigue en Uruguay.
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El técnico no oculta su enfado
Caparrós se mordió ayer la lengua. Su enfado con Otero y Tabaré es grande, pero esperará a hablar con ellos directamente: "Me rebelo contra todo lo que toque el grupo. Ésta es la única forma de conseguir el objetivo. Todos tenemos que estar implicados. Si cada uno tiramos hacia nuestro lado... Me duele lo que ha ocurrido y hablaré con ellos cuando regresen. Cuando nos veamos todos a la cara les diré mi opinión y la de sus compañeros, que también la tienen. Nos tenemos que implicar todos en el proyecto, con todas las consecuencias. Todos somos responsables del grupo".