Primera | Espanyol

La victoria se forjó en el descanso

Paco Flores les dijo a sus hombres que el Barcelona estaba tocado

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Uno de los grandes inventos del fútbol es el descanso. El mejor ejemplo fue el del sábado en Montjuïc. El intermedio provocó un cambio brutal en la dirección del derby. En los primeros 45 minutos, el Espanyol había controlado el choque. Dejó al Barcelona que corriese detrás del balón y que sus jugadores se desquiciaran con la falta de oportunidades (sólo Geovanni y Kluivert se aproximaron a Mora con cierto peligro).

Cuando Mejuto González, el árbitro, decidió que todos se habían merecido quince minutos de reposo, Paco Flores tenía una idea en la cabeza. Había visto a un Barcelona con pocas ganas de correr, con un barullo de ideas en la cabeza descomunal. En frente tenía a sus futbolistas, que estaban en plena excitación ciudadana. Los más de 27.000 espectadores les habían hecho olvidar el palo del sábado precedente, esa dura derrota contra el Valencia en el mismo escenario del derby. Flores les dijo que todo era posible, que ganar era probable y que el Barça estaba tocado. "Esta es la nuestra. Tenemos que salir a por todas. Los primeros quince minutos deben ser claves, ahí tenemos que matarlos". Estas podrían haber sido perfectamente sus palabras.

Sus discípulos le entendieron. Se conjuraron para morder a la defensa azulgrana desde su misma frontal del área. Presionar para sacar provecho de un balón muerto. Raúl Tamudo lo entendió a la perfección.

Consignas como las del técnico catalán tuvieron efectos mágicos. Mauro Navas, que llevaba tres meses sin jugar, no acusó el cansancio en la segunda mitad. El argentino anuló a Marc Overmars, que se había postulado como la gran amenaza culé durante la semana previa. El más otimista de los españolistas diría que si los descansos duraran media hora algún gol más hubiera caído del bando local. Dos fueron suficientes para vencer.

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El técnico estuvo en Gol a Gol

Paco Flores fue el hombre de la noche en Gol a Gol de TV3. El técnico blanquiazul, reforzado por la victoria ante el Barça, se reafirmó en todas sus afirmaciones tras el partido y ofreció una imagen tranquila y segura después de los difíciles momentos que le han tocado pasar. "Lo del match ball se ha convertido ahora en un tie break", dijo con ironía. Y añadió: "No soy pedante cuando digo que confío mucho en el trabajo y la línea que llevamos. Si no hubiéramos tenido problemas extradeportivos, el Espanyol contaría con 6 puntos más, 30 en total, y ahora todo sería mejor".

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