NBA | Washington 103-Atlanta 76

Michael Jordan, en el séptimo cielo

Su magia derrite a los Hawks de Kukoc y lleva a los Wizards a una posición insólita, terceros en el Atlántico, tras su séptimo triunfo consecutivo.

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Antes del partido entre Washington y Atlanta, Michael Jordan había grabado diez minutos para la NBC con Corbin Mayo, el hijo de un bombero desaparecido el 11 de septiembre. Una hora después, la filantropía había dejado paso al superpredador de la NBA, al más genuino de los Wizards, los magos de Washington: "Al final del tercer cuarto, quiero ponerme hielo en las rodillas", le dijo Jordan a Toni Kukoc, el hombre a quien MJ más acribillaba en los entrenamientos de los Chicago Bulls.

El cielo del MCI Center se abrió ante 20.674 personas y descargó sobre Kukoc, al que Michael fusiló en el segundo cuarto con 9 canastas de 10 intentos. En el descanso (49-33), los Wizards ya habían hecho desaparecer a los Hawks, que se habían esmerado en la defensa de Richard Hamilton, el jugador de la pasada semana en la NBA. "Si Rip juega siempre así, yo haré de ayudante", dijo entonces Jordan. Ya: que se lo cuenten a Kukoc. Al final del tercer cuarto (76-55), Jordan (23 puntos en 27 minutos de juego) ya estaba donde dijo: poniendo las rodillas a congelar. "Este hombre es así: hizo bien en sentarse al final del tercer cuarto, porque él no sabe distraerse en la pista cuando los partidos están resueltos", dijo Kukoc.

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Identidad de ganador. La paliza final (103-76) fue la séptima victoria consecutiva para unos Wizards en el séptimo cielo: no ganaban tantos partidos seguidos desde la campaña 95-96. Hamilton aún pudo sumar sus 20 puntitos. Y el rookie Brendan Haywood (North Carolina, protegido de MJ), batió un récord de la franquicia, con siete tapones.

Pero esto es lo que hace Jordan con estos Wizards que ya han irrumpido claramente en las posiciones de playoff del Este, con sus mejores números desde 1997-98. ¿Se lo han creído ya? "No vamos a tirar cohetes: somos un equipo que está aprendiendo a buscar su identidad de ganador; hemos de jugar aún con más dureza, pero, aunque empezamos a hacerlo bien y a sentirnos cómodos ganando, mejor seguir de pobrecitos". Ese fue el discurso de Jordan, con conceptos parecidos a los que hace una semana dedicaba a Pau Gasol. "En este juego hay perdedores, ganadores y sólo un campeón", resumió Doug Collins, entrenador de los Wizards. En este juego sólo hay un Jordan...

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