Temen la reacción de los aficionados
La plantilla cierra filas después de sus tres derrotas consecutivas

Después de las derrotas ante el Levante, en la Liga, y el Villarreal, en la Copa del Rey, tanto en el partido de ida en El Molinón (2-4) como en el de vuelta en El Madrigal (3-1), en el seno de la primera plantilla del Sporting hay recelo por cómo será recibido el equipo en el encuentro que disputará pasado mañana, en el estadio gijonés, frente al Salamanca.
En la concentración que se celebró en Villarreal, con motivo del doble desplazamiento, se apreció tensión en la mayoría de los jugadores por las críticas recibidas, así como por la fuerte repercusión que tuvo la derrota ante el Levante, sin que en el encuentro de Villarreal, en el que ofreció una mejor imagen, haya servido para maquillar el partido del pasado sábado en Valencia.
La plantilla rojiblanca opta por el silencio ante las censuras y prefiere "cerrar filas todos juntos", tal y como expuso el guardameta Juanjo, capitán del conjunto gijonés y uno de los representantes de la plantilla, sin que les resulten ajenas tanto las críticas como el enfado de la afición, de lo que tuvieron conocimiento a través de sus contactos telefónicos personales, ya que José María Meana Acebal, entrenador del equipo gijonés, dio orden de que los recortes de Prensa remitidos por fax desde Asturias no se les hicieran llegar a los jugadores.
Tras el partido del pasado miércoles, correspondiente a os octavos de final de la Copa del Rey, ante el Villarreal, en el que el equipo gijonés cayó derrotado por un contundente 3-1, y consumó su eliminación en el torneo del KO, la principal preocupación de los jugadores rojiblancos era haber ofrecido una buena imagen, pese a la derrota , en un encuentro en el que volvieron a tener sus más notables deficiencias en el juego defensivo, como demuestran los once goles encajados en esos tres partidos.
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Su problema es la concentración
Uno de los principales problemas que tiene el equipo entrenado por Pepe Acebal es la aparente falta de concentración que muestra en ciertos partidos, tanto en jugadas a balón parado como en pérdidas del balón fruto de las imprecisiones en el pase, que fueron las causas de los siete goles recibidos en los dos encuentros disputados en tierras levantinas. Si la derrota en la Copa del rey ante el conjunto castellonense tuvo menos repercusión, ya que la eliminatoria estaba virtualmente decidida desde la derrota en el encuentro de ida en El Molinón, las secuelas del partido perdido en el campo del Levante tiene un efecto traumático que Acebal tratará ahora de contrarrestar.
