Dos hombres y un destino
El premio FIFA World Player 2001 involucra a Raúl y a Figo, cómplices dentro del campo y amigos fuera de él, en una disputa deportiva a nivel individual.

Un año haciéndose amigos y ahora llega la FIFA y convierte en rivales a Raúl y a Figo. Eso sí, sólo circunstancialmente y con fecha de caducidad, el 17 de diciembre, cuando se nombre al ganador del FIFA World Player 2001, mejor jugador del mundo del año.
Beckham, Figo y Raúl. Esa es la terna nominada por FIFA para recibir el premio en sus categorías de oro, plata y bronce. La lógica sitúa a Beckham en el tercer cajón del podio y deja el premio en un mano a mano entre Raúl y Figo. Un duelo de amigos que lo son de verdad, tanto dentro como fuera del campo, pero con intereses cruzados hasta que FIFA decida al sucesor de Zidane. Hasta entonces, Raúl y Figo, tanto monta-monta tanto, serán ¿enemigos?
El premio es apetitoso pero no da como para romper una amistad. Uno no se imagina miradas de reojo entre ellos y mucho menos que sean capaces de boicotear uno el juego del otro. Al pairo con el trofeo, pensarán ellos, si se gana la Champions, por ejemplo.
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Raúl y Figo comparten equipo, amistad, buena parte de sus ratos libres junto a sus esposas y Raúl fue de los pocos (también Guardiola) que estuvo en la boda de Figo. Son como los colegas de barrio, que se abrazan por los hombros y juntos hacen camino. Así sucedió desde que el portugués llegara hace poco más de un año a Madrid. "Figo y yo tenemos muchas cosas en común, tanto dentro como fuera del campo", ha repetido Raúl varias veces. Ellos no se ven rivales ni en estos momentos, pero sí obligados a competir por un título personal.
Gol al Barça. En el campo su amistad se refleja en los 6 goles que Raúl lleva anotados a pase de Figo. El portugués, por su parte, anotó uno gracias a Raúl, pero no uno cualquiera. Fue contra el Barça el día del cumpleaños de Figo, cuando Raúl dejó pasar el balón entre sus piernas para que lo recibiera su amigo, libre de marca, y poder batir a Bonano. Es el ejemplo más claro de que no hay pique.
En cualquier caso, reciba uno u otro el premio, siempre saldrá beneficiado el Real Madrid. La foto de Zidane, cuya presencia en la ceremonia es obligada por ser el anterior ganador, junto a Figo y a Raúl llenará de orgullo a todo el madridismo. Algunos ya se han posicionado, como Zidane, y apuestan por Raúl.