Holanda retira su preparado vitamínico
Los internacionales no volverán a tomar el Plantinar Fit.

La Federación Holandesa de Fútbol (KNVB) ha decidido no suministrar más a sus jugadores internacionales el preparado especial vitamínico Plantinar Fit que los seleccionados oranje recibían en cada concentración del equipo nacional de los Países Bajos.
"Tras los controles positivos de De Boer y Davids, y después de que recibiéramos algunas acusaciones veladas, decidimos que no valía la pena seguir proporcionando a los jugadores nuestro propio suplemento nutricional", confirma Han Inklaar, jefe de los servicios médicos de la KNVB.
Inklaar tiene su despacho en el Centro Deportivo de la KNVB, ubicado en una especie de jungla en el centro de ninguna parte, entre Zeist, Woedenberg y... Austerlitz.
Allí están los campos de tulipanes que han cavado la fosa del seudoprofeta Van Gaal, cuyo sustituto es una X mayúscula: Cruyff ha dicho que ni hablar, Koeman ha fichado por el Ajax... y Van Basten no tiene título.
El Plantinar Fit había sido "diseñado y probado por nuestros propios laboratorios médicos", apunta Inklaar. "Hemos hecho varios controles antidopaje al máximo de rigor sobre este suplemento, y todos han resultado negativos, pero, sencillamente, no queremos más problemas", observa el médico-jefe de la selección oranje.
Inklaar sustituyó en el cargo a Huit Plemper, quien continúa en el staff federativo holandés, pero no al frente de los servicios médicos del equipo nacional absoluto.
Los servicios médicos de la KNVB tienen claro que "los últimos positivos en los controles de Italia no son responsabilidad de los jugadores".
"Hay una clase de asesores que aparecen al lado de los futbolistas y que les prometen lo mejor para acelerar su recuperación y fortalecimiento. A ese tipo de consejeros son a los que hay que mirar cuando se producen los controles positivos. Nunca habrá modo de probar la culpa total de un jugador o su dopaje a conciencia", afirma Inklaar.
Noticias relacionadas
Holanda: 50.000 dopados
"Hicimos una encuesta sobre la gente que compra los productos que se venden en los gimnasios de Holanda y que contienen sustancias no toleradas, y nos salía la cifra de 50.000 dopados potenciales. ¿Cómo se plantea la lucha contra eso?", dice Inklaar.