Preeuropeo | España 88-Israel 74

Dos orejas y rabo

Doble victoria sobre Israel, juego vibrante de las selecciones españolas, récord absoluto de público y ambiente de gala en una noche memorable.

Martín Tello
Redacción de AS
Actualizado a

En deporte no interesa ser prudente. No basta con buscar una buena acción cada día. Hay que buscar la hazaña, la utopía, el sueño imposible. El baloncesto español se planteó ayer múltiples objetivos y los consiguió todos. Doblete sobre Israel (masculino y femenino) y récord absoluto de público. Fue una noche memorable la que se vivió en la Plaza/Palacio de Vistalegre. Faena triunfal. Dos orejas y rabo.

Llenar con el recurso de invitar a tres mil niños es fácil, dirán algunos. Yo elegiría otro adjetivo: es hermoso. Esos tres mil niños no fueron convidados de piedra (como los que escuchan a su padre y hermanos soltar tacos en los estadios de fútbol); fueron protagonistas de la fiesta, con su balón particular, y recordarán siempre esta noche mágica. Esa fue la propina: un récord Guinness, tres mil niños al unísono en una cancha.

En lo estrictamente deportivo también hay razones para quedar satisfechos. España ganó y convenció. No es sencillo jugar bien contra un adversario de las características del israelí, encerrado siempre en zona a la hora de defenderse y con cinco jugadores abiertos al pasar al ataque. No tenía nada que perder, así que jugó tranquilo, acertó en los triples y llevó la iniciativa en el primer cuarto.

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En circunstancias así es normal que el adversario acabe desquiciado, pero España, tras los nervios iniciales, respondió con valentía y acierto. Además fue un novato, Carles Marco, quien ejerció de revulsivo con sus triples.

La gran figura del encuentro, en cualquier caso, fue Jorge Garbajosa, quien parece dispuesto a que nos olvidemos de Pau Gasol. De momento, lo consigue. Estuvo impecable en todo.

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