El acusado del crimen de Chinchilla reconoce la autoría
Manuel M.G., acusado de matar a su vecino Francisco Javier Jiménez tras una disputa después de un Real Madrid-Barça, en Villar de Chinchilla (Albacete), ha reconocido en el juicio ser el autor de esta muerte
Manuel M.G., acusado de matar a su vecino Francisco Javier Jiménez tras una disputa futbolística en Villar de Chinchilla (Albacete) ha mostrado su arrepentimiento por el hecho acaecido el 24 de octubre del año pasado.
En este sentido, ha anunciado durante la vista oral que se celebra en la Audiencia de Albacete con un jurado popular que pone a disposición de la familia del fallecido todas sus propiedades -una vivienda y un terreno rústico- y que trabajará para ellos cuando salga de la cárcel si es necesario.
Manuel M.G., de 58 años, soltero y sin antecedentes penales, se defendió de las imputaciones de asesinato que planteó el fiscal y el abogado de la acusación e indicó que nunca tuvo conciencia de lo que hacía y que si disparó lo hizo para atemorizar a la víctima, que le había insultado y amenazado previamente con darle una paliza. Insistió en que el disparo lo hizo con el ánimo de asustar a Francisco Javier Jiménez, motivo por el cual dirigió su rifle hacia el tejado de la vivienda y nunca hacia el fallecido, pese a que éste recibió un tiro en la nuca cuando se encontraba de espaldas al imputado.
A preguntas del fiscal, del letrado de la acusación y de la defensa, el procesado relató las malas relaciones que mantenía con el fallecido desde hacía 12 años, cuando se produjo una disputa que terminó con una pelea entre ambos y en la que Manuel M.G. resultó lesionado, según su testimonio. Desde entonces ambos vecinos no se dirigían la palabra aunque la relación con el resto de sus respectivas familias era cordial.
En su defensa, su abogado y él mismo señalaron que el día de los hechos había ingerido más de dos litros de vino y alrededor de cinco o seis cervezas en distintos establecimientos de la localidad y que pese a que nunca había recibido tratamiento psiquiátrico por su comportamiento, sí había estado en programas de desintoxicación de alcohol.
Durante la vista oral, el abogado de la acusación, José María Ortega, insistió en que el acusado es un hombre conflictivo que ha tenido peleas con varios vecinos de la localidad y que se trata de una persona solitaria y poco comunicativa que mató a conciencia a Francisco Javier Jiménez después de disputarse un partido de fútbol entre el Barcelona y el Leeds United de la Copa de Europa.
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Ortega argumentó que si Manuel M.G. no hubiera tenido la intención de matar no habría sacado de detrás de un armario el rifle que tenía oculto detrás de un colchón y enfundado en su estuche y tampoco habría cogido munición de balas.
El letrado de la defensa, Emilio Sánchez, contradijo estas afirmaciones y señaló que su cliente actuó bajo la presión, el miedo insuperable y el alcohol. Por estos hechos, el fiscal solicita para el acusado una pena de 16 años de prisión por un delito de asesinato en el que incurre la atenuante de confesión ante la Guardia Civil; la acusación particular pide 20 años de cárcel, al considerar que no concurre ninguna atenuante, así como indemnizaciones para la esposa y la hija del fallecido, mientras que la defensa solicita la libre absolución.