El judo, con el viento a favor

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Cuando en el deporte parece que está todo inventado y que ya no cabe una sola competición más en el calendario, el judo aún encuentra fórmulas para popularizarse en el mundo. Esta tarde, zapeando por la televisión, lo mismo nos encontramos con unos combates femeninos de judo. No son unas peleas cualesquiera; se trata de la mayor competición que cabe imaginarse: campeonas del mundo, contra campeonas olímpicas y europeas, entre las que no faltan españolas. Y son combates sin empates ni decisiones arbitrales, siempre subjetivas. Se pelea hasta que haya una ganadora.

Noticias relacionadas

Esta nueva competición es el Grand Prix y se celebra en Sevilla, que corre con todos los gastos y ha ofrecido suculentos premios -veinte millones de pesetas a repartir entre las mejores- para que no falte ninguna campeona. Sólo se echará en falta a las cubanas, cuyas concentraciones y competiciones están al margen de los circuitos comerciales. Sevilla no da por perdida la carrera olímpica y sigue organizando pruebas al más alto nivel para demostrar su capacidad organizativa. Madrid responderá el próximo mes con la celebración del Campeonato de Europa. El judo se beneficia de esta competencia.

No es que nos hayamos vuelto locos en España por el judo de repente. Tanta competición es consecuencia del alto nivel que hemos alcanzado en este deporte, sobre todo entre las mujeres; suman tres medallas de oro y dos de bronce en las tres últimas ediciones olímpicas. Y eso que el judo es un deporte de reciente implantación en España, pues llegó en 1946 y la Federación no se formó hasta 1965. En menos de medio siglo, se ha convertido en el deporte femenino más laureado. Por eso es bueno aprovechar el viento a favor para promocionarlo. De esto no pueden salir más que nuevas campeonas.

Te recomendamos en Polideportivo