Timidez por bandera
México estuvo en su nivel. Una evidente mejoría táctica, un ritmo cansino, muy poca proyección por las bandas, con Morales y Arellano, y escaso poder ofensivo. Con Márquez en el centro de la defensa y Blanco junto a Palencia en la delantera, los mexicanos pueden esperar algo más. No demasiado, de todas formas. Ante una lentísima España cedieron la pelota y se limitaron a esperar, con la experiencia de Claudio Suárez, la capacidad recuperadora de Torrado y la inteligencia del central Brown como mejores estandartes. Salvo Vidrio, la defensa mexicana mostró un buen nivel técnico. Brown ya lo había mostrado con una excelente Libertadores en el Cruz Azul, y ayer lo reafirmó.
Noticias relacionadas
Al zurdo García Aspe le pesan los años. Cada vez aparece menos en el juego y su puesto de titular empieza a peligrar. Cuando Javier Aguirre tomó las riendas de la selección, provocó una revolución absoluta. México alcanzó la clasificación con un ritmo alto de juego, incluso en el partido clave en Costa Rica. Quizá por el cansancio, los mexicanos fueron más tímidos incluso de lo que se pensaba. Por eso perdieron el partido ante una decepcionante Selección española, a la que le faltó ritmo, velocidad por las bandas y ambición.
Los clubes mexicanos han mejorado hasta el punto de rozar dos años consecutivos la Libertadores de América, pero todavía hay bastante diferencia con respecto al fútbol español. Hubiese bastado mayor velocidad en el juego para ganar el partido con holgura. Pero esta Selección no está para muchos trotes, y ayer volvió a quedar claro.
