CSKA, prueba de fuego para el Real Madrid
Los blancos llegan con bajas a Moscú, donde lucharán por el primer puesto.


Nueva reválida para el Real Madrid en Euroliga, ésta cuesta arriba. Los blancos juegan hoy en Moscú con su plantilla en cuadro. A la espera de que se contrate al base belga Jean Marc Jaumin, en Moscú Toñín Llorente será el relevo de Djordjevic tras la lesión de Raúl López. El puesto de pívot es el que más inquieta a Scariolo. Tarlac se ha quedado en Madrid, con una lesión discal leve. Debe reposar para evitar riesgos. Mientras, Iturbe y Struelens (los dos cuatros del equipo) están bastante tocados y no podrán rendir a tope. Preocupa esa posición porque ahí juega una de las estrellas del CSKA, Mirsad Turckan (18,6 puntos y 13 rebotes), turco con pasado NBA. El otro jugador a vigilar es el croata (ex Cibona) Gordan Giricek (25 puntos), un tirador letal muy hábil al contragolpe.
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Una victoria relanzaría al Madrid en su lucha por el primer puesto del grupo con el Panathinaikos (4-1). El CSKA (tiene cuatro Copas de Europa) empezó perdiendo ante el Pau-Orthez y el Panathinaikos, pero supo reaccionar con tres victorias seguidas.
"Es el partido más duro de la temporada, pero este equipo se caracteriza por su espíritu. Vamos a ganar a Moscú", dice Scariolo. Djordjevic comparte opinión: "No podemos llorar". Mientras que Lucio Angulo anda dispuesto a todo: "¿Jugar de pívot? Si hace falta me pongo de portero". Para Scariolo "la clave es huir de las prisas".