Los campeones se forjan en Soria
Reyes Estévez fue medalla de bronce en los Mundiales con 21 años y lo volvió a ser con 23. Fue campeón de Europa con 22. Ahora tiene 25 e inicia una nueva etapa en su vida. Y no porque esté de vuelta. Todo lo contrario. Físicamente se encuentra en la cumbre. Mas heridas de batallas innecesarias y de distracciones propias de la edad le han hecho mella, hasta el extremo de que parecía haber llegado a sus límites. Por eso es bueno que empiece de cero. Aprovecha que su sabio entrenador de toda la vida, Gregorio Rojo, ha decidido retirarse porque 81 años ya pesan, para cambiar de vida.
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Ha cambiado de ciudad, de entrenador y de equipo. En Soria le espera una vida dura, la que forja a un campeón. Entrenamiento por la mañana en el bosque y entrenamiento por la tarde en la pista o en el gimnasio. Una vida por y para el deporte. Así se hicieron campeones Fermín Cacho y Abel Antón. Ambos, de la mano de Enrique Pascual, un entrenador que deja las cosas muy claras: "Tú puedes llegar hasta aquí; lo conseguirás si haces esto, esto y esto". El futuro queda ya en manos del propio atleta. Reyes ha aceptado el reto. Los resultados no deben hacerse esperar. Hablamos de un fuera de serie.
Con 25 años, unas facultades portentosas y una gran experiencia en la alta competición, lo mejor de Reyes está aún por llegar. Por lo pronto, un nuevo título europeo el próximo verano y la rebaja de su mejor marca 3:30.57 minutos en 1.500, lo que le haría entrar en la selecta lista de los atletas sub-3:30. Hasta dónde podrá llegar no se sabe. Aunque sus límites sí están establecidos en una cláusula en el contrato con su nuevo equipo, el Nike, que contempla una bonificación millonaria por el récord del mundo. Es lo único que le falta a Pascual: tener a un recordman mundial. Y en ello está.
