El futuro de Puras depende de Citroën
Prefiere continuar, aunque podría irse a Mitsubishi, Subaru o Hyundai.
El brillante triunfo de Chus Puras en Córcega ha servido para aumentar su cotización en el mercado de pilotos del Mundial. Con cinco pruebas de asfalto para 2002, el cántabro está en los planes de varios equipos, aunque él lo que prefiere es seguir con su marca de siempre, Citroën. Antes de que la cita corsa, tanto Puras como su compañero Phillippe Bugalski estaban muy nerviosos. Los rumores apuntaban a que el equipo prescindiría de ellos, y se quedaría con la joven promesa Sebastien Loeb, segundo en San Remo y un especialista en la tierra. La presión afectó más a Bugalski, que no pasó del primer tramo tras un accidente.
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Puras, sin embargo, se consagraba con su triunfo sin paliativos, al tiempo que Loeb comenzaba a recibir ofertas externas, como la de Mitsubishi, que le ha ofrecido un programa completo para 2002, mientras que Citroën sólo le sacaría en siete rallys. Pero el problema de la marca gala es que no sólo deben decidir los pilotos, sino también el programa. Y Guy Frequelin, su patrón deportivo, desea hacer un máximo de pruebas sobre tierra. Puras desea seguir en el equipo, pero su consagración ha sido sobre asfalto y su asignatura pendiente sigue siendo la tierra, pese a que el sábado peleará por el título español sobre esa superficie. Parece que al final Schwarz será el piloto experto y ahora falta por conocerse qué ocurrirá entre Puras y Loeb.
Si el galo se va a Mitsubishi quedaría clara la continuidad de Puras. De lo contrario, quizá deba buscar destino. El cántabro ha contratado a Fedrik Jonsson (marido de la ex piloto Mouton y organizador de la Carrera de Campeones) como representante y están abiertas puertas en Subaru, Mitsubishi e incluso Hyundai como última opción.
