Xabi Alonso amenaza a un Rayo crecido
Los dos últimos clasificados se miden en el Teresa Rivero.

Rayo y Real Sociedad protagonizarán esta tarde el duelo de los necesitados. El farolillo rojo y el penúltimo de la clasificación se enfrentan en Vallecas para dirimir quién de los dos se adjudica más papeletas para coquetear con el descenso.
La ventaja que tiene hoy el Rayo es anímica. Su victoria en el Calderón, en la Copa, le ha servido para demostrarse a sí mismo que es capaz de ganar. La experiencia le ha gustado, y quiere repetirla. La que tiene la Real estriba en la recuperación de efectivos. De ellos, el más significativo es el de Xabi Alonso. Lesionado durante la pretemporada, hoy reaparecerá el futbolista que, con su buen juego, evitó que la Real pasase más apuros en la pasada temporada.
Los peores últimamente. Al margen de su proximidad en la tabla (sólo les separa un punto), hay más factores que aunan a madrileños y donostiarras. Por ejemplo, que los dos llevan más de cuatro meses sin ganar un partido de Liga. El último triunfo de ambos se produjo el mismo día, el 10 de junio de este año, cuando los franjirrojos derrotaron al Numancia y los albiazules al Athletic. Más coincidencias: Rayo y Real son los equipos más goleados (14), igual que lo fueron también en la anterior campaña (68).
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Hay un dato demoledor, que destaca: hoy se enfretan los dos peores equipos de los últimos 48 años. Hay que remontarse a 1952 para encontrar un par de equipos en similares condiciones antes de afrontar la octava. Entonces, el Zaragoza era último, sin puntuar, y el Valladolid penúltimo, con dos puntos, los conseguidos precisamente frente al cuadro aragonés en la primera jornada de Liga.
La derrota del año pasado le costó el puesto a Clemente
El último partido en que Javier Clemente dirigió a la Real fue la temporada pasada en Vallecas. El ex seleccionador estuvo casi un año como entrenador del equipo donostiarra. Se hizo cargo del cuadro guipuzcoano en octubre de 1999, cuando sustituyó a Bernd Krauss, y fue su entrenador hasta octubre de 2000. La derrota ante el Rayo, por 4-1, del día 22, le costó el puesto. Ese día, Míchel destapó su vena goleadora con un hat-trick. Glaucio firmó otro gol y el tanto de Jauregui y el que Asper parase un penalti a Bolic, se quedaron en anécdota.
