Copa del Rey | Getafe 1 - Villarreal 2

Palermo sentenció en su primer equipo

El Getafe se adelantó, pero Víctor reaccionó a tiempo dando entrada al argentino, que ejerció de revulsivo

DECIDIÓ. El delantero argentino entró al campo a los 37 minutos y a los 43 sentenciaba el choque.
J.A.de la Rosa
Redacción de AS
Actualizado a

Las categorías están para algo y el Villarreal se encargó ayer de demostrarlo. Haciendo mucho menos que el Getafe pasó a la siguiente ronda copera, dejando la sensación de que tiene mucha calidad. El cuadro madrileño hizo una primorosa primera mitad, plagada de velocidad y buenas oportunidades. La zaga amarilla evidenciaba terribles desajustes y Camuñas estuvo a punto de adelantar a los locales ya en el primer minuto de juego. Los villarrealenses habían salido a ver el encuentro y los de Felines gozaron de tres clarísimas ocasiones en un cuarto de hora.

Una de las pocas veces que la defensa visitante tiró bien el fuera de juego, el que se equivocó fue el asistente y el propio Camuñas lo aprovechó para adelantar al Getafe. El submarino no reaccionó tampoco con este golpe y anduvo unos minutos a la deriva. Pero Víctor Muñoz sí reaccionó desde el banquillo, retiró a Quique Martín y dio entrada a Martín Palermo y los habituales suplentes del Villarreal comprendieron que estaban perdiendo su oportunidad. En sólo cinco minutos, los visitantes le dieron la vuelta al partido. Primero, gracias a una magnífica jugada individual de Escoda y, después, merced al oportunismo de Martín Palermo, que en el primer balón que tocó, marcó en un rechace de la zaga sin aparente peligro. Entre medias, también el Getafe había tenido la opción de adelantarse, pero Camuñas la desperdició.

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Control amarillo

La segunda parte no tuvo nada que ver con lo visto hasta entonces. El Villarreal retrasó sus líneas y controló el balón. Por su parte, los azulones fueron perdiendo fuerza ante el control de juego visitante y moral ante las numerosas ocasiones erradas. Las opciones de gol fueron mínimas y sólo un remate en el último minuto de Luna hizo peligrar realmente la clasificación de los de Víctor Muñoz. En este segundo periodo, Cagna y Gracia se aplicaron en el centro del campo y permitieron muchas menos alegrías a los locales. Con el balón en sus pies, el Villarreal demostró su clara superioridad técnica y que los apuros del primer tiempo no eran justificados. Su fútbol control se tradujo en el pase a la siguiente ronda.

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