La paz ha llegado al deporte

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

El deporte español cumple un año y medio sin cambios en su cúpula y eso se nota. Después de una legislatura en la que hubo cuatro secretarios de Estado para el Deporte, con los consiguientes cambios en las direcciones generales y que desembocó en una decepción generalizada por los resultados de Sydney, ha llegado un período de estabilidad. Gómez Angulo podrá hacerlo bien o mal, pero al menos se le ha ofrecido la oportunidad de realizar un trabajo a largo plazo y los resultados no se han hecho esperar. Ayer, en el Congreso, no lograron sacarle los colores. Tenía hechos los deberes.

Noticias relacionadas

Gómez Angulo compareció para explicar los presupuestos del deporte para 2002 y la oposición esgrimió razones de poco calado para censurar las cuentas. Las criticó, que esa es su misión, y acusó a Gómez Angulo de presentar un presupuesto engañoso y de mostrar incapacidad en la gestión por unos remanentes de tesorería. Escasos argumentos, que parecieron estar hechos más por obligación que por convicción. El deporte va a tener más dinero, 24.178 millones, que supone un incremento del 8,1%, con nuevas partidas y otras que desaparecen por haberse cumplido ya los objetivos.

El resultado es que no se han escuchado voces discordantes, exceptuando la de ayer de la oposición y en voz baja, y eso es señal inequívoca de que el deporte se ha pacificado después de año y medio de gestión en silencio que contenta a la mayoría. Los presidentes de las federaciones, siempre belicosos, han recuperado el diálogo con el Consejo Superior de Deportes, y eso se ha dejado notar en un verano pródigo en éxitos. Aquel largo período de inestabilidad parece haber terminado y por fin los deportistas de élite pueden prepararse con tranquilidad y con medios. Es lo único que piden.

Te recomendamos en Polideportivo