Maravilloso problema

J.J.Santos
Actualizado a

Noticias relacionadas

Antes de nada hay que apuntar que el Madrid jugó en Roma sin Zidane pero también con una intensidad y concentración desconocida en el último mes. De eso no tiene la culpa el francés. Tampoco es culpable de que, por fin, empezaran a tirar desmarques los que están capacitados para ello. Es inocente, de igual modo, de que Figo no se ajustara a su papel de extraordinario jugador que desequilibra cuando pisa la cal por la banda derecha en los partidos donde sí participó él. Zidane necesita un sitio de jerarquía en el equipo y eso se lo debe dar su entrenador en el vestuario y los compañeros en el campo. En los inicios, se percibe que uno y otros no han estado finos en esa cobertura.

Del Bosque tiene todo el derecho de probar pero esa etapa ya pasó. No nos gustó lo de que se apuntara a la moda del 3-3-3-1 y menos que acabara jugando sin referencias en la izquierda para hacerle hueco al francés. Más que nada porque el técnico tenía un sistema en el que confiaba y con el que ganó sobrado la Liga. Es más, con la lesión de Helguera lo tenía fácil. Se caía un titular y ese hueco era el perfecto para Zinedine. Igual al bueno de Vicente le sigue remordiendo la conciencia el dinero que se pagó por Flavio, inversión recomendada por él justo antes de que Florentino tomara el relevo de Sanz. Zidane, además de muy bueno, es sencillo. Esa puede ser la clave: sencillez.

Te recomendamos en Polideportivo