La hora de Nora Darling

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

El amor que siente Michael Jordan por el baloncesto es especial. Casi fanático por su pureza e inocencia. "A solas tirando en una cancha de baloncesto es donde puedes encontrar mi alma", decía él mismo en uno de sus últimos y más celebrados anuncios de Nike.

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Eran otros anuncios, distintos a aquella serie que Michael hizo con un Spike Lee disfrazado de Mars Blackmon, amante de la pretenciosa Nora Darling. Darling rompe con Lee-Blackmon porque éste no se quitaba sus "Air Jordans" ni para hacer el amor y se ponía a delirar en la cama con Larry Bird y con el propio Michael Jordan. Los dos, Spike y Mike, Mars Blackmon y Michael Jordan, eran el símbolo de la inocencia y la locura por jugar a baloncesto. Muy joven, Lee prefirió irse a unas finales de la NBA antes que ver el debut de su padre en un sala de jazz.

Y ahora, a los 38 años que serán 39 a mitad de la próxima temporada, Michael Jeffrey Jordan, Su Alteza Aérea, quiere jugar de nuevo y contra el mundo. El único virus secreto que le provoca y ampara es su imbatible inocencia de ganador, contra la que no pueden ni mil divisiones. Sólo una persona puede impedir su regreso: su Nora Darling particular, su esposa y compañera, Juanita Jordan...

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