Eurobasket

Turquía, loca con su equipo

La clasificación de los anfitriones para semifinales mantiene al país expectante con el gran papel que está desarrollando su equipo.

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

"Doce gigantes, doce hombres de honor" ("Gururlu Adam") suena como una especie de "Porrompompero oh, oh, oh", pero es el himno, el megahit que está abanderando el asalto del baloncesto al pedestal del fútbol en Turquía. La victoria sobre Croacia de los "doce gigantes que van ser campeones", en la tarde del miércoles, se vio rodeada de varias señales extraordinarias. Para empezar, esta es la primera vez que el baloncesto otomano se mete en un Mundial, el de Indianápolis 2002.

Pero del cielo de Estambul vinieron otros avisos, como en vísperas del Apocalipsis, y mientras Türkoglu, hijo de kosovares, daba botes enloquecidos sobre las mesas de los periodistas. A la misma hora en que Turquía apuntillaba a la Croacia de Petrovic ("los últimos tiros libres eran fuera de tiempo y no hubo falta, pero los culpables fuimos nosotros", dice Petrovic), la selección turca de fútbol fracasaba ante Suecia: 1-2.

Eso pasaba en el Ali Sami Yen, el estadio del Galatasaray, a pocos kilómetros de la caldera de fanatismo y decibelios que era el pabellón Ipekci.

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Y todo se midió así en la televisión otomana (TRT): los dos partidos empezaban a la misma hora, las 19:00, pero el baloncesto se retrasó un poco, así que la gente se enganchó al fútbol. Cuando el baloncesto comenzó, el margen era de 6-4 para el fútbol, pero con muchísimo zapping. Sukur marcó ante Suecia cuando el baloncesto perdía, lo que volcaba las cuentas para el fútbol, pero cuando los suecos y los "doce gigantes" remontaron, el personal, que en todas partes prefiere el triunfo, se volcó con el baloncesto hasta... un 75%: en total, 3,5 millones de televidentes, la mayor audiencia en la historia de un partido de baloncesto en Turquía.

Los posters de los 12 gigantes llenan las calles de Estambul. Y ninguno de ellos es precisamente el interista Hakan Sukur. Son los "Gururlu Adam", los "hombres de honor". "Saber que el país está pendiente de nosotros nos llena de orgullo... y de presión", dice Aydin Ors, seleccionador de baloncesto. "Ahora, a por Alemania", titula Hürriyet. A por la locura...

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