Eurobasket de Turquía | Crónica

Victoria agónica

La Selección jugó peor que nunca, pero batió a Israel y consiguió el pase a cuartos de final del Eurobasket. Ahora Rusia será su siguiente adversario.

FACTOR CLAVE. El dominio español en rebotes fue un factor básico.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Faltaba la agonía: jugamos peor que nunca, pero ojalá ganáramos siempre así. Sin la épica del heroico perdedor, pero en plena crisis dramática del triunfador que debe sudar la gota gorda, España viaja al centro del Eurobasket con sudor frío en el cuerpo y con la muerte en los talones.

Este fresco equipo de chiquillos ha envejecido años en una semana. Ha vivido exhibiciones, presiones y asaltos en la mitad del camino. Y ayer casi encanece del susto...

Israel, claramente inferior a España, salió a combatir con una bien planeada zona 2-3, ágil y ajustada, al típico arrojo hebreo y a los dioses que le asisten desde Salomón hasta hoy. Los judíos carecen de sus siete mejores jugadores (Katash, Shelef y alguno encerrado en un kibbutz, como Sheffer), pero, en efecto, llenaron el partido con un ingenio ladino: el de su arrojo y determinación.

Estrellado ante una zona par, que atacaba en formación inadecuada (con dos bases), el equipo de Imbroda no pasó de 10 puntos en el primer cuarto: 10-11. Y eso, gracias a que Israel es, en efecto, un equipo de... kibbutz. En castellano: de pueblo. Cuando se corrió un poco y entraron algunos triples (Raúl López, Garbajosa, Lucio Angulo), España fue ajustando cuentas: 25-17, 30-21... y con Gasol en el banquillo. Parecía que el Dios de Israel y la zona hubiesen traicionado a los hombres de Muli Kazurin. Pero no...

El asunto, que estaba 37-30 para España en el descanso, se torció sospechosamente poco después del minuto 25 (44-41). Cuando faltaban 3:32 para el último cuarto, Israel, que había regresado a su cubil zonal, empataba a 45 por una sola razón: porque el partido se jugaba al ritmo que querían los judíos. La presión y la angustia quedaban para España, acogotada. Y cuando el tercer cuarto se cerró con 53-54 para Israel, a España sí que se le aparecieron los colores del infierno...

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La selección, sin disciplina ni organización, iban a salvarla un par de detalles: la acumulación de faltas de Israel y la baja calidad individual del equipo hebreo, que no iba a anotar en todo el último cuarto ni una sola canasta de dos puntos. Hubo un triple de Tapiro que casi arruina a España cuando faltaban 30 segundos, pero esa será otra historia.

Ese último cuarto lo van a recordar los de Imbroda, que, a base de tiros libres, llevaron ventajas ridículas, entre uno y cinco puntos: 61-56. Pero una técnica a Alfonso Reyes y el triple de Tapiro pusieron el 65-67 con 33 segundos por delante. España estuvo eliminada por tres segundos, los que tardó Navarro en firmar una canasta ganadora con tiro libre adicional. Los hijos de Israel lucharon en los últimos 29 segundos, pero Gordon falló su último tiro, y Gasol, después de otro rebotes ofensivo de Alfonso Reyes, apuntilló el resultado. Sufrimos y jugamos como nunca. Pero Rusia espera mañana en Estambul, y eso es lo que importa.

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