AUSTRIA ABURRE
Sé que Camacho ha analizado en profundidad el último Austria-Suiza de Viena, y seguro que se habrá dado cuenta del mal momento del fútbol austríaco. Los pitos de su público en el Prater ante una selección austriaca incapaz de sacar el balón jugado desde atrás sonaron fuerte, y sentó aún peor que la derrota 1-2. Mucho pase atrás, pocas ideas y pelotazos constantes para un equipo que sigue en crisis. Juegan un 3-5-2, con algo más de proyección por la izquierda con Flogel y solo pueden hacer daño si aparece Herzog, aquel zurdo que brilló en el Werder Bremen, pero que ha perdido casi toda su magia.
Noticias relacionadas
Vastic jugará solo en punta en un equipo consciente de sus enormes limitaciones técnicas. Si entra Weisenberger, al menos habrá un poco más de velocidad en el centro del campo. Poco más tiene esta selección, la verdad. En los últimos tiempos han ganado 2-0 a Liechtenstein y perdido ante Croacia y Suiza en dos amistosos.
Los resultados no engañan, y su juego tampoco. Plano hasta aburrir, con muy poco que llevarse a la boca. El nivel futbolístico austríaco está por los suelos. Sólo con fortaleza física no se puede aspirar a nada, aunque aquellos nueve goles sean irrepetibles. Un buen amigo siempre me dice que el partido más aburrido del mundo sería Austria contra Austria. No exagera.
