SIN ROLLOS Y CON FÚTBOL
Lo que me gusta de este Atlético aparte de El Niño, claro es que se han acabado las excusas. Así que Ipurúa ha dejado de ser una maldición. No oiremos eso de que cómo puede una estrella como yo jugar en un campo como este, cómo vamos a ganar aquí si nosotros no estamos hechos para jugar con unos tíos que van al pelotazo y tente tieso. Todo valía el año pasado para justificar los desastres. Ahora, ya lo saben, lo ha dicho Luis, Ipurúa es un campo normal. Aleluya.
A sí que con un poco de sentido común, todo parece más fácil. Si el fútbol lo complican los inventores de sistemas, los vendedores de crecepelo. Luis, como Irureta, y hasta Del Bosque, son sabios porque dicen verdades de perogrullo en un mundillo que ha estado dominado por los encantadores de serpientes. Así que este es un Atlético al que ha vuelto el sentido común y que quiere imponer su estilo.
Y que por eso mismo inspira más confianza que nunca, y sobre todo más que el año pasado cuando todo era un despropósito. Este Atlético de Luis Aragonés sólo ha enseñado un poco sus colmillos y ya se ha ganado el respeto de sus rivales. Y eso es empezar los partidos con un gol de ventaja. Todos saben ya que se han acabado las gaitas. Vamos que la nueva consigna podría ser: menos rollos y más fútbol. Que eso, precisamente, es lo que faltó la temporada pasada: fútbol. Por eso no se subió, no porque los campos estuviesen embarrados o fuesen pequeños o nos atosigasen a base de pelotazos largos.
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Encima tenemos a los Gil discretamente perdidos en segundo plano y no nos dan la paliza con sus litigios, querellas, guerrillas con los interventores y con los jueces. Y eso es un enorme alivio. El foco para Luis y para el equipo. Ya era hora. Es mucho mejor que la nueva imagen de este club sea el jovencísimo Fernando Torres que Gil montado en Imperioso, con perdón.
Y eso que ahora nos vamos a quedar un mes sin El niño. No importa. Seguro que aprovechará el Mundial Sub-17 para hacerse un poco más grande . Y tendrá el resto de la temporada para poner su fútbol al servicio del único objetivo de todos los atléticos: volver a Primera.