ATLETISMO | MUNDIAL EDMONTON 2001

Se cae el grupo de élite de John Smith

La sombra negra de la crisis y el fracaso se cierne sobre John Smith, el entrenador de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y del grupo mas famoso del atletismo mundial (HSI, Handling Speed Intelligently, Manejo Inteligente de la Velocidad). Al margen de sus fantásticos resultados con el gran Maurice Greene, Smith se enfrenta a una sucesión de descalabros.

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

La lista de problemas de HSI es abundante y en crecimiento: Ato Boldon ha anunciado que hará "cambios profundos en su vida", después de una serie de fracasos. Como Boldon ha expresado en más de un circulo su descontento por las preferencias de Smith hacia Greene, los cambios parecen muy claros. Boldon ha abandonado la prueba de 200 sin prestar la mínima atención a los consejos de Smith, que dice que son "estupideces", cuando se le pregunta por su relación privilegiada con Greene. "Por resultados y dedicación, Maurice es el mejor del mundo. ¿Qué entrenador no dedicaría tiempo a explorar sus limites y a mejorar su técnica...?"

Rumores de dopaje. Pero el caso de Boldon sólo es la punta del iceberg: acosada constantemente por rumores de dopaje tras su no incomparecencia en Sydney, Inger Miller, campeona mundial de 200, tampoco ha sido capaz de meterse en la final de esta prueba en Edmonton. Pocos creen que Greene y los otros de HSI estén limpios de ayudas sospechosas, dado el vigor de las investigaciones fisiológicas en el Centro Médico de UCLA, en Westwood. Smith replica que "Maurice y los demás han llegado a ser controlados hasta tres veces por semana: ahí están los resultados".

Boldon, Miller o Larry Wade, corredor de 110 vallas y pareja de Miller, no son los únicos casos de reciente liquidación por derribo a las órdenes de Smith, que vio partir de su lado, reventada y rota, a Marie-Jose Perec y a su novio, Anthuan Maybank.

Perec, hecha un fantasma y un juguete roto, también dejó de entrenarse en Rostock (Alemania) con Wolfgang Meier, el marido y ex entrenador de Marita Koch, la leyenda de la RDA y plusmarquista mundial: se encuentra en paradero desconocido salvo algunos e-mails que envía esporádicamente.

Además, la velocista Christine Arron, que emigró a Los Ángeles esperando levantar su decaída carrera a las órdenes de Smith, ni siquiera ha comparecido en el Mundial: estaba haciendo carreras de 200 metros por encima de 23 segundos.

Noticias relacionadas

A Smith y Hudson les queda el cheque en blanco de Greene (rumbo a los 20 millones de pesetas por aparición) y la excelente promesa que es Bernard Williams. Curtis Johnson no ganará nada, y el resto, esencialmente, da la impresión de haber tocado techo o fondo, según se mire. En el futuro del mejor atletismo ya no se cuenta con Boldon, Miller, Arron o Drummond.

Demanda millonaria. Bajo el sol de UCLA, las sombras rodean a John Smith, que, además, debe afrontar una demanda por un millón de dólares presentada contra él por Anjanette Kirkland, la ganadora en Edmonton en los 100 metros vallas. Se entrenaba con Smith y fue expulsada del grupo por motivos inciertos. En los últimos Campeonatos de Estados Unidos se encontraron en un bar la madre de la atleta y su entrenador, se entabló una agria discusión y Smith mandó al suelo de un puñetazo a la señora Kirkland, que se rompió una pierna.

Te recomendamos en Polideportivo