Rivalidad asesina
Cinco hombres, los estadounidenses Mo Greene (9.88), Tim Montgomery (9.92), Bernard, "B" Williams (9.95) y los británicos Mark Lewis-Francis y Dwain Chambers (9.97 ambos, "hijos deportivos" de Linford Christie) bajaron de 10.00 en los cuartos de final de 100 metros. Lewis-Francis impuso una nueva plusmarca mundial junior ¿Como fue posible...?


Lo sospechoso que es que estas balas humanas se dispararon, supuestamente, con mas de 2 metros de viento en contra. Y lo increíble es que Greene firmara 9.88 tras frenar sus masivos hombros en los últimos 15 metros (confesión del interesado)... y con 5.1 metros de aire en contra. ¿Otro "día de la velocidad" como en las celebres pruebas de selección estadounidenses de 1968...?
"Si la marca de Greene se ha hecho en esas condiciones, eso equivale a 9.54 con el viento quieto", declaró el profesor Jesus DaPena, un biomecánico de la Universidad de Indiana. "Inexcusablemente, hubo un error en la medición del viento", añade DaPena. La empresa Seiko, encargada del cronometraje, admitió la existencia de un "fallo masivo" ("bitch of a glitch") en su anemómetro ultrasónico, pero no reveló mas detalles.
¿Más detalles?: Todo esto pasó en la tarde bochornosa de Edmonton, a 20 grados, con humedad del 60%, sobre una pista de "mondo" flamante, ultraveloz... y a casi 700 metros de altitud. Todos corrieron bien, relajados. Y encima, hay una rivalidad asesina entre Montgomery y Greene.
Tim Montgomery se quedoó fuera del relevo olímpico 4X100 en Sydney (el de los histriones y la "infamia") por las presiones de Greene para que corriesen todos sus compañeros del grupo HSI, Johnson, Drummond y "B"Williams. No lo va a perdonar en la vida.
"Se que ahora voy a ganar yo el título mundial, y cuando lo haga, Maurice jamás volverá a ganarme", proclama Montgomery, que corrió en 9.84 en Oslo... con las zapatillas de una compañera de entrenamiento, una tal Marion Jones. Tim había perdido sus clavos con la maleta del equipaje, en el vuelo. Pero Nike ya le he creado un nuevo modelo.
"Que el diga lo que quiera: si hago la marca que se que tengo en mis pies, el mundo va a quedar impresionado", zanjó Greene tras el 9.88. Ato Boldon, otro de HSI, no bajó de 10.16... porque la IAAF le prohibió, por la mañana, los clavos de sus nuevas zapatillas Adidas. Es la última competición de Donovan Bailey, ex campeón olímpico y plusmarquista mundial, pero pocos se cuidan de ello.
Y todo está preparado como un combate de boxeo o de lucha libre: ríos de basura dialéctica, pechos, palabras y clavos fuera. Si el forzudo Greene vale 9.54, esta es su gran oportunidad, Y si no, es la hora de la venganza del pequeñoo "mariscal Montgomery".
EL SISTEMA GLOBAL QUE FALLO
Noticias relacionadas
La empresa japonesa Seiko ha montado en Edmonton un revolucionario sistema de cronometraje y medición "global" que, sin embargo, fallo clamorosamente en las series de 100 metros. Lo básico es que la pistola del juez de salida (cuyo sonido final es una imitación) esta conectada a todas las unidades, monitores y circuitos de medición, TV incluida.
Un anemómetro ultrasónico está situado hacia la mitad de la recta, también vinculado a la globalidad del sistema. Pero la misma finura y sensibilidad de los circuitos digitales pueden perturbar las lecturas del anemómetro. ¿Ocurrió eso en la tarde del sábado...? Seiko y la IAAF han aceptado "un fallo clamoroso"...