EDMONTON 2001

Martínez "sólo" cuarto... con 20.91 metros: "lo siento por mi entrenador"

Un dedo fastidiado en el tercer intento, una bola de acero "que se pone por delante cuando no debe", y, entre un bosque animado de molinos de viento gigantes, el Quijote Martínez "sólo" pudo ser cuarto: "He hecho una buena competición, tan buena como la de Harju, pero el ha tirado dos centímetros más, ha cogido medalla, y ahora algunos hablarán de fracaso: esa es la diferencia y así es esto. Si por alguien me da pena, es por mi entrenador, Carlos Burón, al que había prometido esta medalla".

Manuel Martínez, en el lanzamiento que le ha clasificado para la final de peso
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Así fue" esto": Godina, pletórico, abrió cartas en un "bombardeo relámpago": 21.87 y 21.80, dos tiros que garantizaban el oro al experto coloso de UCLA, la Universidad de California en Los Angeles. Con la gente alertada por Godina en una estampida rumbo a los 21 metros, Manuel Martínez cruzó las dos primeras tandas -tiraba último- en tercer puesto, gracias a su primer intento: 20.78. Delante sólo estaban Godina y el yugoslavo Dragan Peric (20.91).

Desde ahí, las cosas se fueron torciendo casi al mismo compás que en los 20 kilómetros marcha. Martínez casi se disloca el dedo anular de la mano derecha en el tercer intento, nulo. En la cuarta tanda, Bilonog lanzo 20.83.

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Martínez, rabioso de dolor y emulación, respondió con 20.91, pero fue peor: Adam Nelson firmo 21.24, y Harju, los fatídicos 20.93. Una medalla estaba casi en la cota "21 metros", los "ochomil" del peso en una final de gran competición. Los 20.78 de Karlsson no le llevaron mas allá del séptimo puesto. Peric fue quinto... con 20.91: demoledor. Y Robberts fue un fracaso: 20.18, ultimo.

Martínez, presionado y dolido, cerró el concurso con un nulo. Desahogó su rabia arrojándose al suelo de "mondo" : "Tenía sensaciones inmejorables, pero se me fue el movimiento, el peso se me puso por delante, y ya no hubo nada que hacer. Está claro que voy para arriba: de sexto en Sydney, he pasado ahora a cuarto. No se si la gente hablará de fracaso, pero para mí ha sido un buenísimo concurso". Por entonces, un mosquito alborotaba cerca de la cara del titán leones. Paso por allí la zarpa del jubiloso Godina, y el mosquito quedo atomizado, desintegrado. Cosas de vivir al lado de los gigantes...

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