JUEGOS I JAPÓN 0-0 NUEVA ZELANDA (4-2)

Kubo marca la diferencia

El jugador del Real Madrid lideró la victoria de la selección japonesa frente a Nueva Zelanda. Japón venció en la tanda de penaltis y se clasifica para las semifinales de los Juegos Olímpicos.

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Kubo marca la diferencia
AYAKA NAITO AFP

Japón continúa por la senda de la victoria. Una tanda de penaltis perfecta dio la victoria a un equipo nipón que fue superior durante todo el encuentro ante Nueva Zelanda y se clasifica para las semifinales de los Juegos Olímpicos. La selección neozelandesa mostró una gran solidez durante gran parte del encuentro. Sin embargo, poco pudieron hacer ante la calidad individual de los futbolistas japoneses.

El partido comenzó con Japón marcando el ritmo del partido, mientras los neozelandeses aguardaban replegados a la espera de poder realizar una contra y sorprender. En el minuto 9 del encuentro, Wataru Endo tuvo la ocasión más clara del partido. El centrocampista nipón falló un remate con la izquierda a quemarropa que se le fue demasiado alto. A medida que pasaban los minutos, el conjunto neozelandés empezó a creer en sus posibilidades y dio un paso adelante al  realizar una presión alta, pero los futbolistas japoneses consiguieron neutralizar la presión del equipo dirigido por Danny Hay. En la recta final de la primera mitad del encuentro el calor hizo mella en los futbolistas y provocó muchos errores entre ambos conjuntos. Esto lo aprovechó Kubo, que desquició a la defensa neozelandesa y casi anota Japón en el minuto 30, tras una cabalgada por la banda derecha del futbolista del Real Madrid, que desperdició Ritsu Doan. A falta de dos minutos para concluir la primera parte, la selección nipona protestó un posible penalti a Kubo, pero el colegiado del partido, Ismail Elfath no lo señaló.

En la segunda mitad, Japón siguió sin encontrar la manera de traspasar la defensa neozelandesa, ya que el trío de centrales formado por Stensness, Reid y Pijnaker se mantuvo impenetrable. Durante varios minutos, Nueva Zelanda tomó el control del balón y del juego, sin embargo, no consiguió crear mucho peligro en el área nipona. Llegados al minuto 70 del partido, el seleccionador japonés, Akinabu Yokouchi decidió mover el banquillo y los cambios surtieron efecto en el partido. En la recta final del encuentro todos los balones pasaban por Kubo y mientras que la selección nipona empezaba a desquiciarse con el paso de los minutos, el conjunto neozelandés ralentizó el juego para llegar a la prórroga, ya que poco podían hacer ante la ofensiva final del equipo japonés.

Durante la prórroga, el equipo nipón siguió marcando el ritmo del partido, aunque sin materializar las ocasiones. En este momento surgió la figura de Michael Woud, el cancerbero neozelandés consiguió detener todos los remates de los japoneses. Kubo, que jugó todo el encuentro, fue el jugador más destacado del partido y cerca estuvo de convertirse en el héroe de su selección en el minuto 100, pero de nuevo, el arquero neozelandés le privó de este reconocimiento. Con el paso de los minutos ambas selecciones se dieron una tregua y el encuentro se tuvo que decidir en la tanda de penaltis. En esta, Japón no falló y aprovechó los fallos de Cacace y Lewis. El gol de la victoria lo anotó el capitán japones, Maya Yoshida.

La selección japonesa mereció ganar y, aunque fue por los penaltis, así lo hizo. El martes 3 de agosto se enfrentará a España en las semifinales, después de que el conjunto español derrotara en la prórroga a Costa de Marfil (5-2). Por lo tanto, sigue en pie el sueño de Japón de conseguir ser el quinto país en ganar la disciplina de futbol siendo el anfitrión de los Juegos Olímpicos. Solo lo han conseguido antes: Reino Unido (1908), Bélgica (1920), España (1992) y Brasil (2016).