Yeremay, un regreso de puerta grande
El canario fue titular dos meses después de su pubalgia, marcó el 2-1 de penalti, asistió a Nsongo en el tercero tras una cabalgada de 60 metros, dejó caños, tacones…


La gran novedad en el once del Deportivo ante el Mirandés fue la presencia de Yeremay Hernández, la noticia más esperada por el deportivismo. El pasado 21 de febrero el canario dijo basta y decidió parar después de llevar varios meses jugando con una pubalgia que lo estaba limitando en exceso. Tres partidos de descanso pleno y una vuelta a cuentagotas que inició ante el Zaragoza al disputar los últimos 18 minutos de partido. A partir de ahí, Hidalgo le fue dando siempre minutos, pero con paciencia y sin forzar ante unos dolores que mejoraban, pero no desaparecían. El rodaje fue de cinco jornadas hasta que este pasado lunes se decidió que había llegado su momento.
El resultado no pudo ser más óptimo, ya que el ‘10’ blanquiazul fue el mejor del partido junto a Mario Soriano y recordó al Yeremay más decisivo y mágico de antaño. Antes del cuarto de hora ya había dejado un caño estratosférico y un taconazo de lujo. A la media hora, arranque en velocidad por la izquierda para llegar a la línea de fondo y asistir para que Nsongo Bil marcase a placer. Primer aviso serio, ya que la gran jugada quedó sin efecto al ser anulado el tanto por fuera de juego en el inicio de la jugada.

El repertorio subió de nivel en el segundo tiempo. Lo primero que le tocó resolver fue el discutido penalti sobre Altimira. Como tiene acostumbrado, el pulso no le tembló lo más mínimo, engañó a Juanpa y clavó el 2-1 para certificar la remontada del Depor. En el minuto 71 volvió a aparecer, esta vez con una galopada de 60 metros por la banda izquierda para demostrar que la pubalgia empieza a ser historia. Después de superar a la defensa por velocidad, pase calmado dentro el área para que, esta vez sí, Bil Nsongo celebrase su primer gol en Riazor.
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Con todo el trabajo hecho, Hidalgo lo sustituyó en el minuto 75 para recibir una ovación del estadio coruñés que ya casi se le había olvidado. Yeremay, que no marcaba desde el tanto al Albacete en la jornada 25, sumaba así ante el Mirandés su gol número once y su octava asistencia de la temporada. El genio canario volvía así a la titularidad por la puerta grande para liderar a un Deportivo que entra en las últimas seis jornadas de Liga situado en posición de ascenso directo. Así, Hidalgo recupera a su jugador franquicia para el tramo decisivo y cruza los dedos para que no reaparezca la pubalgia y que el ‘10’, con cuatro amarillas, sea capaz de esquivar la sanción.
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