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REAL ZARAGOZA

“Los partidos contra el Eibar y el Oviedo van a ser claves”

Manu Molina subraya que Carcedo es muy bueno tácticamente y asegura que el equipo tiene muchas ganas de que llegue ya el encuentro del lunes tras la derrota en Miranda: “Perdimos, pero no podemos volvernos locos”.

ZaragozaActualizado a
Manu Molina.
Alfonso ReyesDiarioAS

Manu Molina (Huelva, 20 de noviembre de 1991) afronta en el Real Zaragoza lo que para él es el “reto mayúsculo” de su carrera. Y lo hace de la mano de Carcedo, también técnico suyo en el Ibiza: “Es muy, muy, muy buen entrenador; muy bueno tácticamente y muy humilde. Creo que aquí le va a ir genial”. El mediocentro, que también repasa su trayectoria en esta entrevista a AS, deja claro que no pueden volverse locos por la última derrota en Miranda y considera claves los dos próximos partidos contra el Eibar y el Oviedo, ambos en La Romareda. También reitera que su objetivo es que cada vez se vea un Manu Molina mejor y que nunca se va a esconder: “Sabemos que hay presión y a mí me encanta la presión”.

−¿Cómo está el vestuario tras la derrota del pasado sábado contra el Mirandés?

−Cuando pierdes, los dos o tres días siguientes estás jodido. Era un partido para meternos arriba y al que llegábamos con muchas ganas, pero no nos salieron las cosas, perdimos y lo bueno del fútbol es que cada fin de semana tienes una oportunidad para revertir la anterior. Hemos pasado dos semanas muy buenas tras esas dos victorias seguidas y ahora ha tocado una derrota. Los pies en el suelo, ni éramos tan malos cuando estábamos últimos al inicio del encuentro contra la Ponferradina ni hace una semana éramos buenísimos. Al final hay que tener una regularidad y ahora tenemos dos partidos en casa, empezando por el del lunes contra el Eibar. Creo que va a ser un partidazo y vamos a salir a ganar por nuestra afición, que es lo más importante.

−¿Qué pasó en Miranda?

−No fuimos el equipo que estábamos siendo durante los anteriores seis partidos. En todos ellos, salvo en esa media hora frente al Lugo, fuimos un equipo que tenía una identidad y el otro día no lo fuimos. El Mirandés fue mejor que nosotros. Al final, juegas contra equipos que también quieren ganar y no es fácil. Cualquier equipo de esta categoría te puede ganar. Dentro de lo malo, estamos al principio y esto no nos ha pasado en la 39ª jornada, que ya no hay reacción. Queda mucha Liga y creo que el equipo está bien y en línea ascendente, aunque el otro día perdiéramos. Ahora tenemos dos partidos en casa, contra el Eibar y el Oviedo, y creo que van a ser claves para nosotros.

−Dice que aún queda mucho, ¿pero esperaban llevar únicamente ocho puntos tras siete jornadas?

−No, claro que no. Yo habría querido sumar los 21 puntos, como todos los equipos. El primero tiene quince y el playoff lo tenemos a tres. Es una Liga que hasta el final están pegados todos los equipos. La temporada pasada el Sporting empezó ganando y terminó saliéndose del playoff. Esto es una Liga de resistencia y nosotros estamos en una buena posición en el sentido de que estamos ahí abajo, pero podemos mirar arriba pronto. El lunes jugamos contra el Eibar, que tiene trece puntos, y si ganamos nos ponemos a dos de ellos y después volvemos a jugar en casa. El equipo está mentalizado. Cuando vienes de perder toca trabajar, trabajar y trabajar para sacar los tres puntos el lunes.

−El equipo únicamente ha marcado cuatro goles en siete partidos y es el Zaragoza menos goleador de la historia junto al de Baraja de hace dos temporadas. ¿A qué se debe?

−Cada partido queremos ganarlo y hacer los máximos goles posibles. Yo creo que el míster está trabajando bien en ese sentido, tenemos muy buenos delanteros y los goles se trabajan desde la línea defensiva hasta arriba, no sólo es cosa de los delanteros. Tenemos que seguir mejorando. Yo también quiero ganar los partidos 3-0 e irme a casa tranquilo, pero ya sabemos que esto es muy complicado y que los partidos en Segunda se deciden por pequeños detalles. El equipo está bien y centrado en lo que debe hacer y tiene su identidad. Sabemos que el otro día perdimos, pero tampoco podemos volvernos locos. Todos sabemos, nosotros los primeros, que no estuvimos bien y que tenemos que volver a lo que éramos en los dos partidos anteriores. El equipo está convencido, el lunes tenemos un gran rival y eso te motiva, además con nuestra gente. Ojalá ganemos algún partido 4-0, pero yo con los tres puntos me conformo. El equipo tiene muchas ganas de que llegue el lunes porque cuando vienes de perder lo que quieres es jugar cuanto antes para revertir la situación.

−¿Pero no cree que el equipo es demasiado previsible en ataque?

−No, nosotros tenemos los conceptos bien cogidos y la identidad clara. Se ha visto durante estos siete partidos y la pretemporada lo que tenemos que hacer para llegar a portería y yo creo que nos está yendo bien. Al final, cuando pierdes todo parece malo, pero cuando ganas todo es bonito. Es la ley del fútbol. Nosotros estamos tranquilos en ese sentido, tenemos la cabeza fría y tenemos ganas de que llegue el lunes para ganar al Eibar y olvidar la derrota anterior. Además, al tratarse del tercer clasificado, nos daría un plus.

−Comenta que el equipo tiene una identidad clara. ¿A qué quiere jugar el Zaragoza?

−Somos un equipo que quiere tener el balón y el míster también sabe identificar la forma que tiene de jugar el rival y atacar esos puntos débiles. Sabíamos que el Mirandés nos iba a presionar arriba y que en su defensa dejaba uno para uno, por eso jugábamos en largo y buscábamos la espalda de la defensa, pero no nos salió bien y no pasa absolutamente nada. Son partidos en los que te pasa eso y punto, pero al final somos un equipo al que le gusta tener el balón y cuando no tenemos el balón somos un equipo humilde, trabajador y que defensivamente es difícil de batir. El otro día nos marcaron dos goles, el primero casi en propia. Cuando no eres ese equipo que defensivamente es bueno y no encaja goles, los equipos te hacen daño porque creo que nosotros tenemos ocasiones en todos los partidos, incluso en Anduva, como el gol anulado a Giuliano, las dos ocasiones que tuvimos en la primera parte o las que tuvo Gueye al final. Somos un equipo que arriba llega fácil porque tenemos buenos jugadores, pero defensivamente nos tenemos que hacer fuertes porque cuando dejas tu portería a cero tienes más posibilidades de ganar.

−¿Entiende que haya críticas en el sentido de que parezca que haya que jugar en función del rival?

−Nosotros no jugamos en función del rival. El míster nos da esos matices de cómo juegan porque nosotros también debemos saber los puntos débiles de los rivales, pero nosotros no jugamos en función del rival, sino a lo que nosotros sabemos. Somos un equipo muy bien trabajado y compacto y que tiene muy claro a lo que tiene que jugar. Yo soy un futbolista al que le gusta tener el balón, pero a lo mejor hay otro al que le gusta correr al espacio. Pero en ningún momento jugamos o trabajamos en función del rival, sino que el míster nos da las claves y los puntos débiles del rival. Nosotros tenemos una identidad y creo que se ha visto clara en estas siete jornadas. Perder un partido o no estar al nivel en uno de ellos no significa que el Zaragoza no sepa a lo que juega. Sí que sabe a qué juega. En los dos partidos anteriores, frente a la Ponferradina y el Sporting, se vio a lo que el equipo juega. Y también en los encuentros anteriores, a excepción de la media hora del Lugo. Somos un equipo humilde, trabajador, que le gusta tener el balón y que cuando no lo tiene, trabaja, pelea y corre para que no le hagan goles. En ese sentido estamos bien compenetrados y compactos.

−¿Qué significa Carcedo en la carrera de Manu Molina?

−Todo nos fue muy bien desde que lo tuve en el Ibiiza, como el ascenso a Segunda y poder disfrutar de esta categoría otra vez. Creo que es el entrenador que más tiempo he tenido como futbolista. Para mí es muy, muy, muy buen entrenador. Tácticamente es muy bueno y es una persona muy humilde. Creo que en el Zaragoza le va a ir genial y esperemos que a todos nos vaya genial. Siempre he dicho que el conjunto es lo mejor que hay en este equipo y cuando el colectivo va bien, siempre resaltan las individualidades. El míster es la pieza fundamental del proyecto en ese sentido. Es el que manda en todo y creo que nos va a ir bien y que el lunes vamos a ganar ante un gran rival como el Eibar.

−Usted debutó con 19 años en Primera y tras jugar en Segunda con el Huesca y el Recreativo, pasó varias temporadas en Segunda B. ¿A qué se debió? ¿Qué enseñanza sacó de todos esos años?

−Debuté muy joven en Primera y me llegó todo muy rápido. La gente que hay detrás te suma o te resta y en aquellos momentos no supe o no supieron llevarme bien. Yo nunca bajé los brazos para volver a estar en Segunda División y siempre he estado en muy buenos equipos de Segunda B, pero no se dio hasta que tuve la oportunidad de jugar en el Ibiza y tuvimos la suerte de ascender. Y aquí estoy en el Zaragoza, que es el mejor reto que he tenido en mi carrera. Me encanta estar en este equipo, que para mí es un histórico de Primera División. Es el reto mayúsculo que yo he tenido en mi carrera y lo estoy disfrutando.

−El 30 de abril de 2021 comunicó que le habían diagnosticado un cáncer testicular. ¿Qué se le pasó por la cabeza en aquel momento?

−Me acuerdo perfectamente de que nos habíamos enfrentado al Andorra. Yo jugué sin problemas y esa semana noté un bultito en mis testículos y se lo comenté al doctor, que me mandó al urólogo a una revisión normal. Ninguno de los dos le dimos mucha importancia porque ni me molestaba ni me dolía y cuando me senté con el urólogo y me dijo que tenía un tumor testicular, se me cayó el mundo encima. No me podía creer que a una persona sana, deportista y que se cuida muchísimo le pudiera pasar eso. Y pasa. Ahí ves la vida de otra forma. Por ejemplo, estos detalles como perder el fin de semana; por supuesto que estás jodido, pero siempre hay que ver lo que va más allá de todo. Tenemos una oportunidad nueva el lunes y a mí me dieron otra oportunidad. Por eso estoy agradecido a todo lo que me pasa cada día o cada fin de semana. Yo estoy agradecido con la vida tras lo que pasé. Tanto yo como mi familia, ya que en aquellos momentos lo pasamos mal. Gracias a Dios salió todo bien y no me tuvieron que dar quimio. Me operé en mayo y en julio ya estaba haciendo la pretemporada con el equipo.

−De hecho, sólo habían pasado algo más de cien días y ya estaba jugando en La Romareda con el Ibiza.

−Cuando te dicen que no te tienen que dar quimio y que únicamente se trata de una operación a la altura del pubis, la recuperación es rápida. Son 20-25 días e hice la pretemporada perfecta. Mi primer partido fue en La Romareda y me encantó jugar aquí. Disfruté muchísimo y cuando este verano se me dio la oportunidad de venir aquí y disfrutar de este club, de esta afición y de este estadio no me lo pensé dos veces. Aquí estoy, con muchísimas ganas y con mucha ilusión de poder disfrutar cada día este escudo, que pesa muchísimo y me encanta.

−Usted terminó contrato con el Ibiza y estuvo varios días sin equipo. ¿Cómo fue todo ese proceso hasta que firmó con el Real Zaragoza?

−Dentro de lo que cabe lo llevé bien porque sabía que había jugado 39 partidos y había hecho una buena temporada. Me habían llamado ya equipos para poder incorporarme, pero me salió esta opción del Zaragoza y tuvimos que esperar porque había muchos jugadores y tenían que salir. Yo ya les dije que mi prioridad era el Real Zaragoza por lo que significaba para mí: un reto personal y poder jugar en La Romareda cada fin de semana ante 20.000 personas. Eso un lujazo y lo que quiere un futbolista. Sabemos que hay presión y a mí me encanta la presión. Mi familia también está muy feliz, que es importantísimo, y estoy contento y orgulloso de poder defender este escudo y esta camiseta cada fin de semana con nuestra afición y poder llevarlo lo más arriba posible. Es lo que queremos todos.

−La semana pasada dijo que se iba a ver un Manu Molina mucho mejor. ¿En qué cree que debe mejorar?

−Cada fin de semana, aunque hagas un partido de nueve o de diez, siempre puedes mejorar. Yo soy un futbolista al que le gusta mejorar siempre. Uno siempre comete errores y los puede mejorar, tanto en el fútbol como en la vida. Eso lo tengo clarísimo. Y por eso yo siempre quiero ver un Manu Molina mejor en el sentido de que siempre voy a dar más de mí. Si he hecho un partido malo, el siguiente quiero hacerlo bueno; y si he hecho un partido bueno, quiero hacerlo mejor; y si después lo hago mejor, el siguiente quiero hacerlo muchísimo mejor. Siempre me gusta dar lo mejor de mí. Habrá días en los que no me salgan las cosas, pero nunca me voy a esconder. Siempre voy a tener esa valentía de poder demostrar mi fútbol para el equipo. El conjunto es lo que va a resaltar lo individual y creo que cada fin de semana vamos mejorando. Llevamos siete jornadas y esto acaba de empezar. Es verdad que a todos nos gustaría llevar 21 puntos, a mí el primero, y el lunes tenemos un partido espectacular. Somos los últimos en jugar, ya sabremos el resto de resultados y creo que el equipo va a salir valiente, olvidándonos de lo de Miranda. El equipo siempre ha entrenado excelente y no venimos de un bache. Hace tres semanas, antes de empezar el partido contra la Ponferradina, íbamos últimos. Ahí sí que estábamos mal y el equipo dio la cara en un campo complicado. Yo creo que el lunes la afición también va a estar con nosotros, porque así lo demuestra cada fin de semana, y además ahora nos llegan dos partidos seguidos en casa.

−En los primeros quince días de octubre van a disputar cuatro encuentros, tres de ellos en La Romareda. ¿Pueden marcar el devenir de la temporada?

−Sí, ya que juegas cuatro partidos en muy corto espacio de tiempo: lunes, domingo, miércoles y sábado. Son doce puntos que te van a meter en la pelea o abajo. Lo bueno que tenemos es que de esos cuatro encuentros, tres son en casa. Yo lo afronto con muchas ganas y dependiendo de los puntos que saquemos veremos dónde vamos a estar. Esperemos que estemos peleando arriba y nos alejemos del descenso. No podemos volvernos locos y debemos hacer lo que hemos estado haciendo durante estos siete partidos. Seguro que este lunes la afición nos lleva en volandas y vamos a por los tres puntos.

−¿En el vestuario creen que el ascenso es posible?

−Las notas siempre se ponen en mayo. Tenemos un equipo que puede hacer cosas muy buenas y siempre he dicho que debemos ser conscientes de la importancia de mantener nuestra portería a cero. Creo que nos va a ir bien. A mí me gusta ir en mitad de tabla hacia arriba, no meternos ya de primeras porque cuando pierdes y caes abajo es doble palo. Cuando vas de abajo arriba tienes más fuerza. Recuerdo el Girona la temporada pasada. Somos un equipo que debe ser constante y creo que podemos hacer muchas cosas, pero primero toca el Eibar. Vamos a hacer la casa por abajo y no por el techo. La Liga nos pondrá el objetivo por lo que hagamos cada día y todo pasa por estos cuatro partidos. Creo que se va a ver lo que se ha visto a día de hoy, un Zaragoza que aunque pierda se va a dejar el alma en el campo. Queremos que la afición disfrute de su Zaragoza y diga este es mi equipo y me identifico.

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