El divorcio que va a más entre el Real Valladolid y su afición
El público volvió a pitar con vehemencia al equipo y desde el club se reprocha la falta de apoyo de la hinchada en momentos complicados.


Las cartas están sobre la mesa. El divorcio entre la afición del Real Valladolid y el club cada día es más evidente, sin llegar al nivel de las temporadas pasadas con el enfrentamiento con la directiva de Ronaldo Nazário. Los primeros muestran su enfado con la actitud de los segundos y viceversa. Hasta ahora casi todos los mensajes que salían desde la entidad eran de comprensión, pero desde la Avenida del Mundial 82 se empieza a reprochar la actitud de la hinchada en un momento tan delicado.

Si Fran Escribá, en la rueda de prensa posterior al duelo ante la Real Sociedad B, reconoció su sorpresa y disgusto por los pitidos iniciales y las broncas durante el partido, amén de que afirmó que a los jugadores les pudo afectar, otras fuentes consultadas por AS se quejan con desazón de “lo poco que ayuda la gente” en referencia a las protestas que hubo durante el partido con el conjunto donostiarra.
🤔Escribá cree que a los jugadores del @realvalladolid les afectaron los silbidos de los aficionados durante la alineación y por eso considera que jugaron bloqueados. ¿QUÉ OPINAS? Sigue a #teveopucela en YOUTUBE. pic.twitter.com/eBd2BvcqZ9
— TeveoPucela (@teveopucela) April 25, 2026
Lo cierto es que la actual directiva, el equipo, está pagando no sólo una temporada nefasta, en la que las expectativas que se marcaron eran mucho mayores que los objetivos por los que pelea el equipo en la actualidad, librarse de un nuevo descenso. El problema es que la afición, que en número cercano a 16.000 espectadores, volvió a estar con el equipo el sábado lleva comiendo sapos casi dos temporadas. Quizás no es justo, tampoco, reprochable.
Las quejas
Así que después del papelón de toda la temporada en general, y en el duelo de Andorra en particular, la hinchada recibió al equipo con pitos cuando se anunció la alineación en el vídeomarcador. Después empezó animosa para ir tornándose el ambiente en un enfado generalizado según iban acumulando ocasiones los donostiarras, mientras los pucelanos no tiraban a puerta. El caño que recibió Alejo, junto a su parada momentánea, sí provocó una bronca que fue en aumento durante el duelo, con gritos de mercenarios a los jugadores y sólo el tanto liberador de Sanseviero en el 88 salvó la papeleta. Y, pese a ello, la celebración de la victoria tanto en el campo como en la grada fue contenida.

Curiosamente, el héroe del partido, el uruguayo Lucas Sanseviero, trato de entender la actitud de la afición debido a que en su país las protestas son más normales: “Vengo de un fútbol que se vive así todos los fines de semana, si la gente no está contenta lo hace saber, es la forma de demostrar que el equipo no está funcionando”.
Noticias relacionadas
Por cierto, que no se libra tampoco, ni mucho menos, cada vez menos, Fran Escribá. Amén de algunas decisiones que el respetable empieza a cuestionar, el hecho de cambiar a Chuki, el futbolista de más calidad de la plantilla, en el minuto 55, provocó una pitada que no iba dirigida al jugador que sigue sin estar brillante, aunque no estuvo mal, sino al técnico por quitar al único jugador capaz de poner balones de cierta calidad a balón parado. Al técnico le salió bien la jugada por los pelos, pero le pudo salir mal y haber aumentado esa sensación de divorcio que cuando se confirme la salvación, ahora está más cerca, se vera si es pasajera o ha venido para quedarse.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar