Athletic ATH
1
Guruzeta 15', Mikel Jauregizar 90'
Athletic
Final
Athletic-Osasuna

Los fantasmas huyen de San Mamés

Unai Simón y Guruzeta amargan a Osasuna, que quiso reaccionar muy tarde tras una tarde muy pobre.

Alfonso Herrán
Coordinador Delegación País Vasco
Coordinador en la delegación de País Vasco de Diario AS desde 2017. En 2008 entró en Diario AS como redactor de polideportivo y desde entonces es su casa. Le gusta tocar todos los palos, pero ahora está más centrado en realizar las crónicas del Athletic y el Bilbao Basket. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto.
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El debate sin miga en Bilbao entre permanencia o Europa lo gana desde ya la propuesta más ilusionante. En el caso de Osasuna, con un juego tan rácano mejor presupuestar los 42 puntos para dejar los sudores de última hora. En una tarde para olvidar, con una ruina de fútbol, los leones se quitaron un peso de encima con tres puntos que les evitan angustias y problemas. Se notó que tenían más hambre y necesidad, pusieron más intensidad y se dejaron de exquisiteces porque no era lo que tocaba. Simón fue un coloso que amargó a un crack mundial como Budimir, con un penalti parado y una acción de gato a cabezazo del croata. Ya lo hizo el meta con Muriqi desde los once metros, otro que tal baila. Le han tirado 33 en Primera y ha atajado siete y tres se han fallado. Al fin una portería a cero desde la noche de los tiempos, en diciembre. Llevaban 21 partidos consecutivos encajando, la peor racha desde 2002. Los fantasmas huyen de La Catedral.

La primera parte constató que los equipos han vuelto con una modorra preocupante tras el paréntesis por la Copa. Fueron 45 minutos aburridos, infumables. El calor apretaba y es posible que ambos ansiaran más unas chanclas que el balón. Lo de Osasuna era sonrojante, se pasaban el balón los centrales y como mucho exponían a abrirlo al lateral. Y así decenas y decenas de veces, con la gente muy harta de semejante espectáculo. A ese letargo contribuyó el Athletic con una presión muy tibia, desconocida, imposible emparentarla con su ferocidad habitual a la hora de buscar al rival.

Y eso que el árbitro cometió un error gordísimo al inicio, a los cuatro minutos, y metió electricidad en los compases iniciales. Guruzeta peinó un córner botado desde la derecha y el balón contactó en el brazo de Torró, que hasta lo apartó al sentir su proximidad. García Verdura castigó la acción con penalti. Una de esas penas máximas que en el fútbol de antes habrían llevado a una sesión de carcajadas como una peli de Esteso y Pajares. Del Cerro Grande le vino a decir desde el VAR algo parecido a: “¿Dónde vas, tú?”. Por supuesto, se desdijo.

Nadie era capaz de dar tres pases seguidos. Osasuna empezó abusando del golpeo en largo, pero luego se abonó a la salsa caribeña con toquecitos entre centrales. Torró en la medular condiciona mucho, pero Lisci prefirió guardarse a Iker Muñoz. Casi todas sus armas se encerraban en el pequeño cuerpo de Víctor Muñoz. La primera pelota que tocó ya sembró los nervios en los leones. Cortó en medio campo Jauregizar en una falta aparatosa que supuso amarilla al pivote rojiblanco. El personal se preguntaba: esta verbena de los rojillos sería para enfriar la chispa bilbaína. Pero es que esta andaba de vacaciones. Berenguer no acertaba a ver puerta desde la mediapunta.

A falta de fútbol, picardía. Y esta llegó gracias a Navarro, que desde el banquillo puso enorme atención a un balón perdido por línea de banda. Se la entregó a Yuri a toda velocidad, esa que escaseaba dentro del cuadrante de juego, y el lateral dio continuidad a esa presteza sacando para Nico Williams. La acción estaba lanzada. El extremo se internó y disparó ante Herrera. El meta la dejó muerta en el área, sin la atención obligada de los defensas. Guruzeta, el más listo de la clase, embocó el rechace con su decimosexto gol del año, el octavo en la Liga.

Justo castigo a un equipo rojillo incapaz de ordenarse tras esa concatenación de acciones briosas de los rojiblancos. Aquel tardó 34 minutos en servir en corto a Víctor Muñoz, su jugador más clarividente. Le hizo un roto a Gorosabel. En 20 metros le sacó cinco. Yeray estaba muy pendiente de las ayudas y Budimir, que es perro viejo, se emparejaba con el central para quedar liberado cuando este iba en auxilio del marcador de Víctor. Guruzeta no hacía más que correr, para presionar y para buscar el gol. Una dejada del punta permitió lanzar a Berenguer a puerta, pero cruzó demasiado la bola. El primer tiempo se cerró con tres ocasiones a cero. Un desierto lleno de bostezos en vez de arena.

El segundo tiempo no varió el guion. Y hasta calcó la salida asombrosa. Budimir envió a meta en posición acrobática en el inicio de una tibia reacción visitante. Y esta vez fue el VAR el que alertó al colegiado de una acción irregular. En un remate de Boyomo de medio lado, con poco peligro, levantó mucho una mano Yeray y contactó con el cuero. Penalti que lanzó el que casi nunca falla. Esta vez sí lo hizo, el tercero que no convierte, porque estaba delante un muro llamado Simón. Le aguantó mucho al croata y este lanzó muy mal, suave, sin fe. Los leones estaban fallando en la defensa de la estrategia.

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El choque al fin perdió la timidez. Se fue abriendo. Primero con una ocasión que marraron Iñaki y Navarro. Después con un gran centro de Oroz, que al fin daba señales de vida, y que remató de cabeza Budimir. Sacó una mano portentosa Simón para despejar esa pelota que rozó el poste por fuera y se negó a entrar. Se esperaba una avalancha furiosa de los navarros en busca del empate y de mantener vivo el sueño europeo. Y más con los cambios. Pero nada de nada. Sí hubo dos notas muy negativas antes del pitido final. La lesión de Laporte y de un Yuri que se asustó porque le faltaba el aire, aunque no reviste gravedad. A Valverde no le gustaba el argumento y parecía que el espíritu de Simeone habitaba en su interior, pues prodigaba saltos, gestos y gritos. Toda la miseria de los 90 minutos reglamentarios quedó aparcada con el vibrante suplemento de ocho del descuento. San Mamés lanzó continuos salvavidas a un equipo asfixiado. Jauregizar vio la segunda amarilla, Sancet se guardó la pelota como un carcelero y ese colofón se tiñó de épica para los bilbaínos, que mostraron una vez más su gran capacidad de supervivencia.

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Athletic
Osasuna

Cambios

Alejandro Rego (64', Íñigo Ruíz de Galarreta), Oihan Sancet (64', Alex Berenguer), Robert Navarro (64', Nico Williams), Iker Muñoz (70', Lucas Torró), Raúl Moro (70', Rubén García), Dani Vivian (74', Aymeric Laporte), Kike Barja (77', Aimar Oroz), Adama Boiro (80', Yuri Berchiche), Raúl García (83', Jon Moncayola), Moi Gómez (83', Jorge Herrando)

Goles

1-0, 15': Guruzeta

Tarjetas

Arbitro: Victor García Verdura
Arbitro VAR: Carlos del Cerro Grande, Miguel Ángel Ortiz Arias
Mikel Jauregizar (9',Amarilla), Aimar Oroz (47',Amarilla), Mikel Jauregizar (90',Roja), Williams (96',Amarilla), Moi Gómez (97',Amarilla)

Clasificación
Clasificación PT PJ PG PE PP
8 41 31 12 5 14
9 41 32 10 11 11
10 41 32 12 5 15
11 39 32 10 9 13
12 38 31 10 8 13
Clasificación PT PJ PG PE PP
9 41 32 10 11 11
10 41 32 12 5 15
11 39 32 10 9 13
12 38 31 10 8 13
13 36 32 9 9 14
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