“La cúpula se ha puesto del lado de los jugadores”
Quique Sánchez Flores (Madrid, 1965) ganó con Benfica la Copa, su primer título en los banquillos. Su pasado en Lisboa nos sirve como pretexto para disfrutar de su capacidad analítica antes del partido de Champions del martes...


Son más de 1.100 partidos los que acumula en la élite del fútbol sumando su época de jugador y de entrenador. Después de un pequeño periodo de descanso autoimpuesto (“para limpiar la mente”, como él dice), Quique Sánchez Flores vuelve a estar receptivo a escuchar ofertas en busca de un proyecto que le vuelva a ilusionar. Mientras llega el momento no pierde detalle de la actualidad, y AS acude a él para disfrutar de su capacidad analítica.
-¿Le gustó el partido del Benfica ante el Madrid?
-Me sorprendió. No estaba bien en ese momento y se dieron dos circunstancias, que el Madrid jugó con los niveles de energía muy bajos y que el Benfica le puso mucha entrega, voluntad y fuerza.
-¿Mourinho sigue vigente para el fútbol de élite?
-Sí, sí… Como todos, Mourinho también se ha ido transformando. Ahora no muestra constantemente ese carácter que mostraba antes en cada momento. Ha ido moderando su mensaje y probablemente es otro Mourinho.
-¿Dejó algo bueno tras su paso por el Madrid?
-A mí hablar mal de Mourinho me cuesta mucho. Es un entrenador que transmite tal energía a los jugadores que al final roza la crispación. Y cuando eso ocurre pueden pasar muchas cosas, porque ya el ambiente del fútbol es bastante volcánico. El caso es que Jose (Mourinho) siempre te lleva al límite, y aunque él ahora esté más moderado en cuanto a su energía propia, su mensaje futbolístico es el mismo: es un tipo que quiere jugadores comprometidísimos.
-¿Tiene encaje ahora Mourinho en el Madrid?
-Pues no lo sé. No lo tengo claro. La sensación es que tiene muy buen feeling con Florentino, es de los entrenadores que más ha llegado al presidente. No sé hasta que punto eso (su vuelta) puede llegar a ser una realidad.
-¿Tiene Quique un diagnóstico de lo que le ha pasado al Madrid esta temporada?
-Hay uno hasta la marcha de Xabi y otro hasta el día de hoy.
-Empecemos por Xabi.
-Él llega con la idea de generar un Madrid moderno que domine en campo, que tenga la pelota, que haga la presión tras pérdida, que se posiciones bien para hacer un fútbol de pases… Pero este fútbol, desde el primer día al último, no acaba de darse.
-¿Por qué motivo?
-Son dos hilos diferentes. Por un lado, lo que pasa en el día a día futbolístico y, por otro, la cronología de los pasos que Xabi va dando con la plantilla.
-¿A qué se refiere?
-Pues a que hay algo que se está quebrando que impide que su mensaje se vaya solidificando.
-¿Hablamos del vestuario?
-Sí, el cómo los jugadores responden a los deseos del entrenador. Para mí hay un punto básico, no debió ir al Mundial de Clubes. Aquel era un Madrid taciturno, deshilachado y decrépito. Y metes un proyecto moderno en un proyecto decrépito. Es una mala mezcla. Y eso lo señala, queda señalado.
-Entiendo…
-Al poco de empezar hay otro hito, el partido del Wanda, que deja un mensaje de preocupación. Y a partir de ahí empiezan a circular mensajes, que si el modelo, que si el método, que si las formas… Y empezamos a saber que hay jugadores que se están desconectando.
-Y el punto de inflexión de Vinicius en el Clásico.
-Eso fue lo siguiente que pasó, claro.
-¿Xabi lo resolvió bien?
-No, no… Y este es el punto en el que ya no hay vuelta atrás. Yo sabía que ese proceso iba a afectar a todos los niveles al club. Tiene que ver con la dirección, el cuerpo técnico y los jugadores. Lo que pasó era una falta de respeto a los jugadores, ponía en cuestión las ideas del entrenador y dañaba la imagen del Madrid. Y no se trató como se debía…

-A nivel de club o a nivel de Xabi.
-No se trató a nivel de club. Y de Xabi tampoco. No se trató, sin más. Y eso da pie a una desbandada general donde se empieza a deshacer la idea de Xabi.
-¿En el vestuario del Madrid mandan los jugadores?
-Es una realidad. Los jugadores del Madrid viven protegidos. Desde el club se ha protegido mucho a la figura de los futbolistas.
-¿Cómo dificulta eso la labor del entrenador?
-Mucho, desde el momento en el que quieres penetrar en las entrañas del jugador y quieres llegar a su máximo rendimiento. Entonces encuentras algo impermeable y no acabas de llegar hasta el fondo. Digamos que desde la cúpula se han posicionado del lado de los futbolistas.
-Ya…
-Y creo que hay un elemento importante que está en juego, y es la reacción que ha tenido el Bernabéu. A mí me ha encantado que haya tenido criterio, emoción y se haya posicionado y haya dicho no pueden ser siempre los entrenadores. Ahora, a los que vamos a apretar es a los jugadores. A mí esto me ha gustado, porque quiere decir que todavía hay latido en ese estadio.
“Me ha encantado que el Bernabéu tenga criterio y se haya posicionado”
Quique Sánchez Flores
-¿Ha mejorado en algo Arbeloa al Madrid?
-Hay algún brote verde que tiene que ver con que ahora se permite correr, contraatacar, que parecía prohibido en la etapa anterior. Y el Madrid tiene auténticos velocistas arriba. Es una buena idea. Y, por otro lado, ha tenido momentos de incorporación al juego de los media puntas, que es algo que faltaba.
-¿Cuál es la posición ideal de Bellingham?
-Yo le doy el caché de super clase. El primer año, entre que llevaba en cinco y su clase, le vi brotes de Zidane. Espectacular.
-Pero ya no es el mismo.
-No, pero es que ninguno son los mismos. Se llaman igual pero no son los mismos… en este momento. Para mí Jude es un mediapunta clarísimo, y eso en el fútbol moderno no es sólo el jugador que juega por detrás del delantero. Ahora también es un extremo que se va hacia dentro, el que viene de un doble pivote que coge altura hacia delante… Eso es el ocho de toda la vida, lo que hace Pedri. Puede hasta partir desde la derecha, meterse a dentro y dejar vuelo al lateral, Trent o Carvajal. Bellingham es de los que mejor giran cuando están de espaldas, de los que mejor conectan dando el último pase y, además, tiene gol.
“Bellingham tiene brotes de Zidane, caché de superclase”
Quique Sánchez Flores
-¿Güler puede llegar a ser Kroos o Modric?
-A mí me gusta mucho, pero sus condiciones son para jugar muchos metros por delante a lo que hacía Kroos. Yo no le veo tan retrasado sino jugando de ocho, de Pedri, estando por delante recibiendo. Le veo en ese nivel, como a Bellingham.
-¿Por qué se ha desinflado Huijsen?
-En el Madrid nunca le he visto a un nivel altísimo que impacte. Aquí orbitamos a los jugadores muy fácil. Huijsen es un buen jugador y lo ha demostrado en la Selección y en el Bournemouth, que no es poco. Tiene unas condiciones extraordinarias en la salida de balón, es muy joven… Y creo que le falta madurez defensiva y mayores conocimientos de cómo posicionarse. Es todo cuestión de juventud. A veces te confías con el balón, hay despejes blandos y poco orientados… Pecados de juventud. Tampoco es lo mismo aterrizar en el Madrid que en Inglaterra. El Madrid es meterte en el coliseo y que te salgan fieras.
-¿Dónde se mueve mejor Arbeloa, ante el micrófono o con la pizarra?
-Lo conozco y le tengo cariño. Lo tuve cuando yo estaba en el División de Honor y es un chaval encantador. En las ruedas de prensa utiliza la vía institucional. Él quiere que haya mucho orden con los jugadores, los cuida, les da el nivel de importancia… Les da cariño, atención. Voy a molestar lo menos posible, que está muy bien. Y voy a respetar los minutos de algunos jugadores, que sé que en eso les va la felicidad.
“En el Madrid nunca he visto a Huijsen a un nivel que impacte”
Quique Sánchez Flores
-Que también lo ha hecho…
-Otra cosa es los mensajes, y creo que ni Xabi ni Álvaro están acertados. Los mensajes en el Madrid no pueden ser encriptados, sino inteligentes.
-¿A qué se refiere?
-Yo oía a Ancelotti y Zidane y veía que hablaban de todo sin decir nada. Y sacaban una sonrisa a los periodistas. Yo pensaba: estos tíos son muy inteligentes. Xabi empezó hablando de todo y mucho, y cuando estaba tenso pasó a no hablar de nada. Y eso no llena.
-¿Y Arbeloa?
-A veces se aleja del relato del partido. Y eso tampoco lo puedes hacer. No puedes contar de un partido una cosa que no ha existido. Si lo que ha pasado está lejos del partido que habías imagino, está lejos. Y hay que contarlo y asumir la realidad.
-¿Ve al Madrid con posibilidad de pelear por títulos?
-Sí, porque tiene muy buenos jugadores. Pero muy buenos jugadores, aunque tiene que recuperar lesionados. Eso es vital. Veo que tiene la plantilla algo más corta que Atlético y Barça… Pero veo tantos jugadores tan lejos de su mejor forma, que a poco que cojan un buen nivel, puede llegar la reacción.
-¿Qué arreglaría el Quique entrenador en el juego del Madrid?
-Que no haya obstrucción en la construcción desde atrás. Antes había dos muros, el previo a llegar a los mediapuntas y luego el de las mediapuntas. Este último parece que se está arreglando, porque por ahí empiezan a aparecer Brahim, Mastantuono, Bellingham o Arda. Pero sí que parece haber cemento atrás, hay algo que rima mal, que no está fino, al hablar de quién tiene que llevar el balón hacia arriba.
“Con Arbeloa hay un brote verde, ahora se permite correr”
Quique Sánchez Flores
-¿Algo más?
-Los laterales necesitan mejorar. Carreras es bonito de ver, pero ha flaqueado en momentos… Se espera mucho de él, tiene zancada, es elegante, tiene buena técnica…. Pero tiene que aplicarse más en defensa, de forma más contundente. Entre eso y que la derecha no acaba de llenarse por las lesiones de Trent y Carvajal, que han quitado a Valverde de la media… Ahora sí que Valverde puede ser más útil jugando en un Madrid con más espacios. Antes, queriendo dominar tanto, no tenía sitio.
-¿Y ya está?
-No, hay otra vital, que Vinicius dé un paso hacia adelante. Que deje atrás todas sus guerras y se ponga a jugar de verdad. Porque el Vinicius campeón de Champions hace tiempo que no lo vemos. Y es un jugador clave para proyectar al Madrid hacia nuevas Champions.
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-¿Y lo más prioritario de arreglar a más largo plazo?
-Tener a ese jugador que sea capaz de armar el juego del equipo, ese Modric o ese Kroos.




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