Invasión franjirroja por tierra, mar y aire
Este primer desplazamiento del EuroRayo será muy numeroso. Más de 400 aficionados acompañarán al equipo. Llevaban 25 años esperándolo...


El Santa Inés ha atracado en el puerto de Gotemburgo, hasta donde ha llegado la marea franjirroja. Más de 400 rayistas se han desplazado por tierra, mar y aire para acompañar a su equipo en este primer desembarco europeo. No es de extrañar. Llevaban 9.009 días soñando con esto. Desde aquel 22 de febrero de 2001 en Burdeos. Los aficionados más madrugadores fueron Josele García y Fran Salas, de Impresentables y Mala Vida, que hicieron coincidir sus vacaciones con el Häcken-Rayo. Salieron de Vallecas hace quince días.
“Nuestra idea inicial era irnos a Argentina, pero cuando nos metimos en Conference cambiamos el destino. Empezamos en Bergen (Noruega) y nos recorrimos los fiordos. Desde Oslo cogimos un ferry a Copenhague (Dinamarca) y de ahí vamos en autobús a Gotemburgo (Suecia). En todo el viaje nos hemos gastado menos de lo que cuesta ir en el chárter con el equipo”, bromea Josele, a lo que Fran añade: “Juntarnos todos en una plaza de Europa es un sueño hecho realidad”. A medida que se acerca el partido se les dispara el corazón. “Vienen más amigos y seremos unas 30 personas entre los dos grupos. Firmamos ganar la Conference y bajar a Segunda”, confiesan. Le tienen mucha fe a los de Iñigo. “Hemos pillado hotel en Leipzig para la final”, desvela Josele, a lo que Fran matiza: “Con cancelación gratuita”. En su maleta no falta la franjirroja. La vistieron en el barco para ver la última victoria contra el Levante.
En casa se la dejaron David Povedano y su hijo. No fue un descuido. Ellos tienen sus razones. “Cada vez que nos la ponemos lejos de Vallecas, perdemos”, esgrimen. En su vuelo, viajaba uno de los hinchas más veteranos, José Luis Sánchez, de 80 años. Su hijo David, que vive en una localidad próxima a Gotemburgo, le esperaba en el aeropuerto. “Hemos sacado entradas para toda la familia y llevo la maleta cargada de bufandas y camisetas”, promete. Había un continuo ir y venir de rayistas. Desde Oporto salió Manu Rodríguez, con su hermana María y sus padres David y Fátima. “Vamos a ganar, eso lo tengo claro”, vaticina el gallego, que nunca se equivoca. Para poder viajar, tuvo que adelantar hasta un examen.
Antes, el martes, ya se marcharon, con escala en París, algunos rayistas, como Manuel Peñalva —hijo del mítico jugador, entrenador y secretario técnico—, que viajó con unos amigos, entre los que estaban Eufemio y Álvaro García, aquella familia que puso rumbo a las Feroe, porque el equipo finalmente jugó la ronda previa en Szeged (Hungría) a puerta cerrada. “Tras aquel desplazamiento fallido, queríamos vivir el primero 25 años después. Mi padre y yo solo vamos a hacer este”, corrobora Álvaro.

Esta será su primera vez al lado del EuroRayo, como la de Peñalva. “Cuando la UEFA, era entrenador y no pude ir. Miraba las entradas porque Tomás, de la Fundación, las coleccionaba”, recuerda Manuel, que se decidió a acompañar a la Franja nada más certificar la octava plaza: “Elegimos el primer destino para quitarnos el gusanillo. ¡Hay gente a la que no me encuentro en Vallecas y he visto en Suecia!”. El día en que el Rayo se estrenaba ante el Neman, el 21 de agosto, se cumplieron nueve años de la muerte de su padre. Él les guio al triunfo desde lo más alto. “En la camiseta del centenario nos serigrafiamos su nombre y cada miembro de la familia eligió uno de sus dorsales. Yo me puse el 10 y mi hermana, Marta, el 8. Me estoy acordando mucho de él”, se emociona Manuel, que paseará el ilustre apellido Peñalva a 2.800 kilómetros del barrio.
También Lola Barraza viaja con una camiseta muy especial, la de su Antonio, su marido, fallecido apenas unos días antes de que el Rayo confirmara su participación europea. “Me dijo que nos íbamos a meter en Conference y que viajaríamos los dos con nuestra amiga Blanca. Le hacía una ilusión bárbara... Por eso, me voy con la camiseta de Antonio y se viene Blanca. No sabemos inglés, pero por el Rayo se hacen locuras. Mi hijo me enseñó a usar el traductor, porque volábamos vía Manchester”, explica. Allí coincidieron con David Bergin, el hincha inglés que se hizo viral por su caída mientras animaba en el partido de Hungría a puerta cerrada. “Cuando el Femenino jugó la Champions, viajamos a Rusia y Londres, por ellas me saqué el pasaporte”, ríe Lola, que se encontrará en Gotemburgo con su amigo Juan Carlos González, quien hizo escala en Frankfurt.
El vallecano es conductor de autobús y ha pedido unos días de vacaciones para cumplir su sueño de acompañar al EuroRayo con su hijo Raúl. “Nada más salir el sorteo dije que iba. Con 57 años, esto no lo voy a ver más. Vamos a los tres desplazamientos y al último, el de Polonia, se une el resto de la familia por los mercadillos navideños”, admite Juan Carlos, que no pudo viajar hace 25 años: “Mi mujer estaba embarazada y mi hijo mayor, David, tenía 4 años. Me lo llevé a todos los partidos de la UEFA en casa. A él luego lo entrenó Sonia Bermúdez. De hecho, a Lola la conozco de ver al Femenino en La Torre”.

Juan Carlos es uno de los más de 120 integrantes del grupo de WhatsApp Rayistas en Gotemburgo, creado por Oliver Moreno. O lo que es lo mismo, por Isi Palagol, uno de los perfiles más seguidos por los franjirrojos en X. “Lo hice principalmente porque viajo solo y quería conocer gente del Rayo”, afirma Oliver, cuyo grupo contiene una valiosa información de servicio: “Voy vía Manchester y no me iba a sacar la ETA, pero llamé a Ryanair y no me aseguraban que no me la pidieran. Todos los del grupo la hemos hecho. Ha sido útil”. Ahí también se ha hablado de los free tour, de dónde quedar para la previa y de organizarse para compartir transporte desde el aeropuerto. “No me quería perder esto, así que pillé el primer viaje. De calentada... Me reservaré para ir a cuartos, semis o la final”, cuenta Oliver, quien regresa el domingo justo a tiempo para ir al Rayo-Alavés. “No sé cómo le diré a mi madre que voy directo al partido… Incluso me da tiempo a hacer previa”, sonríe.
Estos días la Franja se ha colado prácticamente en todos los vuelos, con todas las combinaciones posibles. Y no solo desde Madrid, también desde Alicante, de donde salen directos. Ese será el trayecto de Óscar Herrero, presidente de la Plataforma ADRV y miembro de La Franja Vallekana, una de las peñas presentes en Gotemburgo, junto a Piti, Desperdigaos, Ossobucos y Planeta Rayista. Esta última era una recién nacida en el desplazamiento para ver el duelo con el Constel·lació. Según la revista oficial del club vallecano, alrededor de 500 aficionados estuvieron en Andorra La Vella.
“Escuché en la SER el sorteo de Fair Play y cuando salió el Rayo empecé a dar botes. Del viaje me enteré gracias al chat de Planeta. Cogimos el autobús en el estadio y ahí conocí a Gelo. Por la calle nos topamos con Lopetegui, que nos preguntó por el trayecto. Nos íbamos encontrando todos, porque la ciudad era muy pequeña”, describe Willy, uno de los miembros fundadores de la peña, quien nunca se imaginó volver a vivir esto: “Será la primera vez que sienta que me voy fuera a ver al Rayo, porque en Andorra no tuve esa sensación con la misma moneda e idioma”.
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Miles serán los franjirrojos que sigan el partido en la distancia, como Rafa Garrido, el abonado número uno. A sus 88 años, se pondrá el transistor para vivir esta histórica cita, con la esperanza de que el Rayo siga surcando mares y fases para poder volver a viajar, como ya hizo hace cuarto de siglo. Ahora, décadas después, ha subido la marea…
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