Güler extingue el incendio
La entrada del turco rescata al Madrid de su mal juego y de la ira de su público. Horrible primero tiempo, con pitos y pañuelos, y buena reacción en el segundo.

A falta de física, hasta que Pintus diga lo contrario, y de química, hasta que el club traiga al druida esperado en el centro del campo, quedó la aritmética. Ganó el Madrid para acostarse a un punto del Barça en un partido que lo tuvo todo: pecado, penitencia, arrepentimiento y un perdón provisional. Sucedió después de un primer tiempo insoportable del Madrid frente a un público alzado en armas contra todo y contra todos y un segundo que levantó Arda Güler, bombero de un incendio que durante 45 minutos pareció inextinguible.
El turco tuvo propiedades terapéuticas, se metió al equipo en la mochila e invirtió una tarde que caminaba hacia las tinieblas. Luego llegó el primer gol y el Madrid empezó a chapotear. Entre los rescatadores, Arda Güler al margen, figurarán Asencio, cada día más fiable, y Mastantuono, con una carga energética muy superior a la media.
Todo comenzó según lo previsto, desde la pitada y el amago de pañolada, que también fue para Arbeloa y para Florentino, a la alineación. La afición hizo sentir a los futbolistas su culpabilidad en el descalabro arábigo-manchego durante más tiempo del que se sospechaba. Vinicius fue líder en decibelios, con Bellingham y Valverde en el podio. Sospechosamente los tres que peor mezclaron con Xabi Alonso, triunfador ausente de la sobremesa. Dos de ellos, capitanes que la gente entiende han tenido comportamiento de grumetes.
En ese ambiente tan cargado, Arbeloa puso los mismos que probablemente hubiera empleado su antecesor, un once sin riesgos ni meritoriosy sin más novedad que el regreso de Mbappé, llamado a atender la urgencia, sin que su entrada supusiese la exclusión de Gonzalo. Los cuatros liberados de Albacete (Courtois, Carreras, Tchouameni y Bellingham) también figuraron en la alineación. El riesgo de lesión que alegó Arbeloa para dejarlos en Madrid despareció en menos de tres días. Y Valverde regresó al lateral. Le guste o no, ahí se le verá durante mucho tiempo esta temporada, a veces porque no hay otro, a veces porque no hay otro mejor.
Un comienzo pelmazo
La calentura en la grada no tuvo correspondencia en el campo. La situación merecía una respuesta rápida e inmediata del Madrid, pero esa apelación patriótica, esa invocación a todos los espíritus, incluido el de Juanito y los de las Champions, ante las que se detuvo en gesto forzado y casi teatral Arbeloa al entrar al estadio, se quedó en la sala de prensa. El primer Madrid fue el de los últimos tiempos: sin velocidad, sin rupturas, sin desborde, sin peligro. Ese equipo, en definitiva, al que le ha faltado sal y le ha sobrado vinagre, dormido en ese dominio vaporoso que no conducía a ninguna parte. No ayudaba tampoco la disciplinada vocación defensiva del Levante, que levantó una doble muralla bastante efectiva. Su plan era poner de su parte el descontento del público con el paso del tiempo como aliado.
Los primeros aplausos fueron para un corte de Asencio, enésima muestra de que la hinchada permite que falle el jugador, pero no que falte la voluntad. Y es que la gente asume que este equipo está por debajo del de hace un lustro, pero no acepta que esté tan por debajo de sí mismo.

Pasó más de media hora hasta que el Madrid registrase una ocasión en el acta del choque y no fue producto de la elaboración, sino de un magnífico pase largo de Asencio que Mbappé voleó fuera. Nadie más participó. La alerta de tsunami era tal que a falta de diez minutos para el descanso Arbeloa puso a calentar a Arda Güler y Mastantuono. Para entonces Pablo Martínez había avisado tres veces con disparos lejanos, los dos primeros sin orientación, el tercero al lateral de la red. La grada volvió entrar en acción, para recrudecer los silbidos y aclamar a Gonzalo, curiosamente sustituido en el descanso. Crisis así santifican a la cantera.
El peor primer tiempo que se recuerda en el Bernabéu tuvo una correspondencia ensordecedora de la afición, que ya no aguantó el hartazgo ni el pañuelo en el bolsillo. La ceja de Ancelotti, presente en el choque, se alzó por encima de su flequillo.
La reacción
Con aquella situación insoportable acabó Arda Güler, que también llegó al partido bajo sospecha. El turco cambió el paso del equipo, también la velocidad y hasta el ánimo. Fue el primero en sobreponerse al ambiente, en disparar a puerta y en alimentar a Mbappé, que ya en el desastroso primer acto mostró cierta predisposición. De el turco recibió el francés un balón con el que intentó progresar ya muy dentro del área hasta que Dela se lo llevó por delante. Aquello acabó con el 30º tanto de Mbappé y con la angustia general.

El tanto fue un ansiolítico inmediato. A partir de ahí el Madrid procuró que su disculpa sonara a sincera y pasó a dominar el partido casi a placer. Un córner servido con dulzura por el providencial Güler lo aprovechó Asencio para conectar un cabezazo imponente y echarle el cierre a la victoria. El público dio por concluida la manifestación.
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En plena desescalada de tensión Bellingham y Vinicius (pitado hasta el final) pretendieron hacer las paces con la grada con un gol. Ryan y la ofuscación propia lo evitaron. También Mastantuono estrelló un balón en el palo en disparo de carácter reivindicativo. Y la gente aceptó la paz precaria hasta el martes. En esto, una afición escamada también va partido a partido.
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- 1 Courtois
- 18 Álvaro Carreras
- 17 Raúl Asencio (89')
- 8 Federico Valverde
- 24 Dean Huijsen (60')
- 5 Jude Bellingham
- 6 Camavinga (45') -
- 14 Aurelien Tchouameni
- 7 Vinicius Junior
- 16 Gonzalo García (45')
- 10 Kylian Mbappe
- Banquillo
- 20 Fran Garcia
- 46 Álvaro Leiva
- 38 César Palacios
- 30 Franco Mastantuono (45')
- 26 Fran González
- 4 Alaba (89') SC
- 28 Jorge Cestero
- 43 Sergio Mestre
- 2 Dani Carvajal
- 15 Arda Guler (45')
- 19 Dani Ceballos (60')
- 35 David Jiménez
- 13 Matthew Ryan
- 22 Jeremy Toljan
- 3 Alan Matturro
- 4 De la Fuente
- 23 Manu Sánchez
- 9 Iván Romero (82')
- 24 Carlos Alvarez (82')
- 10 Pablo Martínez
- 26 Kareem Tunde (82') -
- 12 Unai Vencedor (65')
- 21 Karl Etta Eyong (65')
- Banquillo
- 28 Martín Krug
- 14 Ugo Raghouber (65') -
- 8 Jon Ander Olasagasti (82') SC
- 29 Nacho Pérez
- 18 Iker Losada (65') -
- 11 Morales
- 15 Goduine Koyalipou
- 27 Paco Cortés (82') SC
- 16 Kervin Arriaga
- 19 Carlos Espí (82') SC
- 32 Álex Primo
- 1 Pablo Campos
Cambios
Arda Güler (45', Eduardo Camavinga), Franco Mastantuono (45', Gonzalo García), Dani Ceballos (60', Dean Huijsen), Ugo Raghouber (65', Unai Vencedor), Iker Losada (65', Karl Etta Eyong), Carlos Espí (82', Kareem Tunde), Jon Olasagasti (82', Iván Romero), Paco Cortés (82', Carlos Álvarez), David Alaba (89', Raúl Asencio)
Goles
1-0, 57': Kylian Mbappe, 2-0, 64': Raúl Asencio
Tarjetas
Arbitro: Miguel Sesma Espinosa
Arbitro VAR: Javier Iglesias Villanueva, Francisco José Hernández Maeso
Unai Vencedor (16',Amarilla), Aurelien Tchouameni (30',Amarilla), Gonzalo García (42',Amarilla)






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