Dos doradas excepciones
Courtois y Mbappé se mantienen como las salvedades en un Madrid en código rojo. Kylian no afloja y ya van 36 goles. Thibaut firmó siete paradas en Lisboa: sólo en Anfield hizo más


Absueltos. Es el veredicto imperecedero. Courtois y Mbappé. Las dos palmeras que aguantan bajo el huracán. Además de líderes fuera del campo, ejemplos dentro. Por carácter, por rendimiento. Prácticamente por todo. El problema es que con ellos, no vale. No da... y eso que dan mucho. En Lisboa, volvieron a ser salvedades. Kylian, autor de dos goles y único colmillo; Thibaut, responsable de siete paradas, algunas cercanas al milagro. El Madrid vive en código rojo. No hay un diagnóstico claro, fallan muchas piezas. Pero al menos, no estas dos. Doradas excepciones.
Mbappé sigue siendo Mbappé. Cuatro palabras que lo resumen todo. Porque los killers no lloran, los killers facturan. Incluso, en esas noches poco brillantes. Lo fue Vila-real, doblete. Lo fue Lisboa, doblete. El primero, con un cabezazo en la portería del gran cabezazo. Aquel de Sergio Ramos; aquel de la Décima. El segundo, un chut con la diestra y al primer toque, en el punto de penalti. De esos zarpazos que parecen sencillos, pero no lo son. En absoluto.

Radiografía de un depredador
Mbappé lleva 36 goles esta temporada. Se está acercando a la cifra de la pasada (44) y todavía no ha entrado febrero. Su ritmo es impresionante: promedia 1,24 dianas por partido. Teniendo en cuenta que el Madrid aún puede disputar 26 partidos más... proyecta 68 goles. Una barbaridad. Una cifra que escribiría un nuevo capítulo en los libros de historia: superaría el mejor año de Cristiano Ronaldo en el Real Madrid (61 goles, en la 2014-15). Palabras mayores.
Pero es el resumen de su rendimiento. De un futbolista cuyos colmillos están tan afilados como los de un dientes de sable. En Lisboa −y ojo, sin ser una noche especialmente brillante en lo individual− fue el que más remató (4), el que más a portería (2, con un 100% de efectividad), el segundo que más ocasiones creó (3), el que más pases ofensivos completó (22) y el que más regateó (4). Todo a la vez en todas partes. Indultado.

Gigante de acero
Como Courtois. El hombre que para lo parable y a veces, lo imparable. Pero que no puede con todo. En Lisboa hizo siete paradas. Fue la segunda noche de toda la temporada con más trabajo (sólo superada por Anfield, con ocho intervenciones). Siete paradas, en un partido con cuatro goles encajados. Dice mucho del agujero defensivo que sufrió el equipo. Sin él... la hemorragia podría haber sido verdaderamente colosal. Es una realidad.

Casi seis paradas por noche
Es el segundo portero con más paradas en esta Champions (41). Sólo lleva menos que Haikin, del Bodo/Glimt (49) y está por delante de Rulli (36), Anarbekov, del Kairat Almaty (36) o Staněk, del Slavia Praga (34). Guardianes de defensas débiles, acostumbradas a sufrir. No la del Madrid. Pero lo está haciendo. Courtois está firmando prácticamente seis paradas por noche, en Champions (5,8). Es muchísimo. Y ahí sigue, manteniendo el nivel, pese al huracán. Él y Mbappé son las doradas excepciones de este Madrid. El que vive en código rojo. No hay un diagnóstico claro, fallan muchas piezas. Pero al menos, no estas dos.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




Rellene su nombre y apellidos para comentar