Doble presión
El Barça, presionado por el Real Madrid y por la bronca de Flick tras la Copa, no puede fallar en Girona. Los de Míchel llevan tres partidos sin ganar y quieren huir de la zona peligrosa.



A pesar de jugarse en lunes a las 21.00 horas (DAZN) no queda una sola entrada en Montilivi para ver esta noche un Girona-Barcelona de alto voltaje en el que unos y otros llegan con deberes por hacer, pero sin duda, son los blaugrana los que llegan más presionados (sigue el partido en directo en AS.com).
La presión para los barcelonistas es doble. Primero porque el Real Madrid liquidó el sábado su partido contra la Real Sociedad y eso les permite ser líderes de LaLiga a la espera de lo que haga el equipo de Flick, que si quiere recuperar la cabeza está obligado a ganar.
Por otra parte, los que van a sentir también la presión, pero de su propio técnico son los jugadores blaugrana, que vienen de perder por 4-0 el jueves en el Metropolitano. Una derrota que el viernes les valió una severa reprimenda de su entrenador, quien ayer reconoció que el equipo no estuvo concentrado ni intenso en los duelos y que eso debe de corregirse de manera inmediata.
Esta temporada cuando el Barcelona ha perdido un partido siempre ha respondido al siguiente encuentro con una victoria, pero hay un precedente que debe hacer que los blaugrana vayan con las máximas precauciones. La primera gran derrota del Barça este curso fue en Sevilla (4-1) y el siguiente partido para enmendar la plana fue en Montjuïc ante el Girona y el Barça las pasó canutas. Sólo un gol en el descuento de Araújo permitió amarrar los tres puntos.
Cierto es que el equipo de Flick parece que le tiene tomada la medida al de Míchel, que no le ha batido nunca, pero también es verdad que si hay un equipo especialista en jugar los lunes, ese es (entre otros) el Girona. Los de Míchel no ha perdido nunca un derbi catalán en lunes de los tres disputados sumando dos empates (uno ante el Barça) y una derrota.
El Girona también vive bajo presión. Tras un inicio de temporada en el que no salía nada, el equipo logró salir del pozo y reforzarse en invierno con Ter Stegen incluido, pero cuando la situación parecía controlada el portero alemán se lesionó, Ounahi volvió lesionado de la Copa de África y no podrá estar listo para hoy porque quieren ir con cautela con su caso y ahora encadenan tres partidos seguidos sin ganar con dos empates y una derrota.
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Y si por si fuera poco, les llega un Barça presionado por partida doble que sabe que no puede fallar ante el acoso del Madrid y que se ha distraído en polémicas arbitrales. Flick hará cambios en un día que no va a ser un lunes cualquiera.
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