Demichelis, el perico que pocos recuerdan: “No vine a Barcelona a pasear”
El nuevo entrenador del Mallorca, que recibe al Espanyol, vistió de blanquiazul, pero solo durante 98 minutos. Su estado de forma y Argentina le llevaron a rescindir a mitad de curso.


“No vine a Barcelona a pasear”, sentenció Martín Demichelis en su presentación, el 11 de agosto de 2016, como futbolista del Espanyol. Porque sí, el ahora entrenador del Mallorca, al que los pericos visitarán este domingo en su debut en Son Moix, vistió la camiseta blanquiazul, aunque solo fuera fugazmente. Sucedió hace una década, con escasa fortuna pese a su formidable carrera como central.
Era el primer mercado de fichajes estival de la era Chen Yansheng, el inicio de un proyecto fallido con Quique Sánchez Flores -que curiosamente acaba de asumir el banquillo del Alavés- y el desembolso de 16 millones entre Leo Baptistao, los retornados David López y Álvaro Vázquez, Roberto Jiménez, José Manuel Jurado…

Y en estas que, sin equipo ya tras haber finalizado su contrato con el Manchester City, Demichelis cambió su intención de inicial de irse a jugar a Argentina cuando el técnico perico le telefoneó y le convenció de recalar en el Espanyol por una temporada, y curiosamente, con una cláusula de rescisión de diez millones por si acaso.
Un acuerdo con Quique incumplido
Avanzaba la pretemporada, Álvaro González y Óscar Duarte eran los únicos centrales de la plantilla -no contaba con Michael Ciani- y se iban esfumando opciones como Nicolas N’Koulou o Federico Fazio, si bien sobre la bocina acabaría llegando Diego Reyes, y de ahí el ímpetu de Quique, con quien Demichelis acordó una condición: no iría a la selección, a fin de centrarse en el Espanyol.

Sin embargo, Argentina acababa de nombrar solo unos días antes a Edgardo Bauza como seleccionador. Lo primero que hizo fue convocarle, y él aceptó, mermando ya de entrada la confianza del preparador perico, que se iría resquebrajando a marchas forzadas.
Antes la Albiceleste que el Espanyol
De hecho, Demichelis fue convocado en septiembre a Mérida (Venezuela) y Lima (Perú), y jugó antes con la albiceleste que en el Espanyol, el 12 de octubre en Córdoba (Argentina) frente a Paraguay. Repetiría viajes, y banquillo, en noviembre en Belo Horizonte (Brasil) y San Juan (Argentina) contra Colombia, aunque para entonces Quique ya no lo convocaba ni para la Liga, ni para la Copa del Rey.

‘Regaló’ el primer gol de Kike García en Primera
Su efímera etapa en el Espanyol se resume en ocho convocatorias de Liga y 98 minutos oficiales repartidos en dos encuentros. El primero, el 22 de octubre de 2016, en casa ante el Eibar, en un 3-3 del que salió retratado en dos de los tres goles, un 0-3 al descanso con pañuelos en la grada, tanto en el de Sergi Enrich como en el primero que Kike García anotaba en la máxima categoría: hoy lleva 64, los seis últimos con la blanquiazul. El segundo partido, fueron ocho minutos la semana siguiente en el Villamarín, contra el Betis (0-1).
Sí disputó, curiosamente, un derbi ante el Barcelona, pero en la final de la Copa Catalunya, ese mismo mes de octubre en el Nou Estadi de Tarragona, y a los 18 minutos ya vio una tarjeta amarilla en una entrada por la que casi lesiona a Arda Turan.

“Estoy mucho más cerca”... y no jugó más
“Estoy mucho más cerca de lo que el entrenador pretende y de lo que yo puedo dar”, afirmó en una conferencia de prensa, a inicios de noviembre, en la que añadió: “Lo que me falta es jugar, porque lo que te da la competición no te lo dan los entrenamientos”. Curiosamente, ya no volvería a vestir nunca más la camiseta del Espanyol.
En su favor, sí hubo en esa misma comparecencia algo parecido a una disculpa. “Tengo que reconocer que cuando llegué, estaba lejos del nivel físico y futbolístico de los compañeros. A los pocos días me convocó Argentina y aunque sea un orgullo y lo máximo para un jugador, fue contraproducente porque me retrasó en la preparación, en la adaptación al grupo y al entrenador”, asumía entonces.

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De poco le sirvió. A la vuelta de la Navidad, el 10 de enero de 2017, el Espanyol rescindía su contrato. Y Demichelis recalaba en el Málaga, en una segunda etapa que sería también la última de su carrera. En La Rosaleda, durante la segunda vuelta de esa Liga, sí participó en diez partidos, siete completos, entre ellos la visita de los pericos, que le derrotaron (0-1 con gol de su compatriota y excompañero Pablo Piatti), un mes antes de anunciar que colgaba las botas.
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