Camavinga, cómo una simple caries aumenta el riesgo de lesión
El francés se perdió el partido ante el Getafe por un problema dental del que aún no se ha recuperado. El Madrid mima la salud bucodental de sus jugadores pues afecta a su rendimiento.


Camavinga es el último caso en el Real Madrid, la evidencia de que, del mismo modo que la nutrición, la biomecánica o la podología han entrado con fuerza en mundo del fútbol moderno, la odontología también se ha implantado en la estructura médica de los clubes. El francés causó baja para el partido ante el Getafe por un problema dental del que aún no se ha recuperado y difícilmente podrá estar en la lista para viajar a Vigo. Le tiene apartado una infección en una muela, algo tan simple y a la vez tan complejo, porque hay múltiples estudios que indican que este tipo de situaciones comprometen el riesgo de lesión y disminuye el rendimiento. La pasada temporada fue su compatriota Mbappé el que sufrió un proceso parecido que le tuvo casi dos semanas fuera. La salud dental ahora también se cuida hasta el extremo en el fútbol de élite. A ningún club se le ocurría hoy en día invertir decenas de millones de euros en un jugador sin incluir un minucioso examen dental en el reconocimiento médico previo a la firma.
Ocurrió, por ejemplo, en 2009. El Milán frenó en el último momento el fichaje desde el Oporto del lateral Aly Cissokho. Sus médicos concluyeron que el jugador sufría una maloclusión (contacto irregular de los dientes del maxilar superior con los del inferior) que podía tener consecuencias de naturaleza ósea y muscular sobre su columna vertebral.

“Una simple caries o una inflamación aumenta más la fatiga, el deportista recupera mucho peor muscularmente, afecta a la propia resistencia y aumenta el riesgo de lesiones que pueden ser recurrentes para él…”, relata a AS María Gámez Torrico, odontóloga especialista en la materia y colaboradora del club de triatlón Diablillo de Rivas. “En definitiva, tener una boca sana disminuye el riesgo de lesiones y ayuda a mejorar el rendimiento”, concluye.
“La mandíbula”, continúa la doctora Gámez Torrico, “está estrechamente conectada con el resto del cuerpo. Una pequeña infección o una caries puede incluso producir una endocarditis, que es un problema cardiaco. Y por supuesto también puede terminar afectando al cuerpo muscularmente”. En el deporte de élite se da, además, una circunstancia que agudiza los problemas dentales. “Hay un factor clave que es la alta ingesta de geles, de carbohidratos, y al final todo esto hace que se puedan producir muchas más caries si no extremas el cuidado”.
El caso de Dani Carvajal
Antes de su importante lesión de rodilla, Dani Carvajal se vio envuelto en una espiral de lesiones musculares que le impedían rendir con normalidad. Él mismo desveló que decidió ponerse en manos de un nutricionista que le cambió la vida quitando el gluten, entre otras recomendaciones, de su dieta. Pero hubo algo más.
El lateral, según publicó Relevo en 2024, se puso en manos de una clínica odontológica y el tratamiento al que se sometió consiguió mitigar parte de las lesiones que sufría y mejorar así su rendimiento. Algo tan simple como detectar el problema, someterse a un tratamiento de ortodoncia invisible y colocar férulas por la noche ayudó a estabilizar su musculatura.

El Real Madrid incluye los chequeos dentales a principio de temporada junto al resto de evaluaciones del estado del jugador. Y a eso añade revisiones periódicas cada seis meses, pero aún no tiene integrado un dentista en el organigrama médico del primer equipo. En el Barcelona, fue Flick el que obligó al club a que extremase el cuidado en este sentido. Los estudios que revelan la relación entre la salud bucodental y el rendimiento deportivo son claros. Pero es un problema que se detectó mucho tiempo atrás. En el Mundial del 86, Gordillo y Rincón llegaron a México con serias caries dentales que repercutieron en unas molestias en el gemelo. Solucionado el problema dental, la molestia muscular desapareció. Fue una primera pista para el doctor Guillem, entonces médico de la selección, para relacionar los problemas dentales con los musculares.
En los Juegos de Londres las consultas por problemas dentales representaron el 30% de las visitas al centro médico de la Villa Olímpica. Y un estudio posterior realizado a 352 atletas de 11 disciplinas diferentes encontró que el 49% tenía algún tipo de caries dental, por pequeña que fuera. En los Juegos de 2016, el 50% de la expedición holandesa necesitó algún tipo de tratamiento dental, tal es la cantidad de geles que se ingiere. Son sólo algunos datos, pero hay una realidad como la que hoy vive Camavinga, dos partidos fuera de combate por una caries.
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“Teniendo en cuenta que el consumo de geles es muy alto y que casi el 90% de esos geles son azúcar, yo aconsejo que el resto de la dieta sea muy sana y equilibrada y que se excluyan los alimentos procesados. Después de tomar el gel también se recomienda beber algo de agua en ese mismo momento, quizá también alguna sesión de fluor o alguna ayuda para prevenir las caries. Y hay que hacer revisiones, mínimo, cada seis meses”, resume Gámez Torrico.
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