La enésima pesadilla del Real Murcia
De tener como objetivo el ascenso directo a pelear en el tramo final por no descender. El cuadro grana vive un momento complicado y lo analizamos con Acciari, Richi y Fran Fernández.


El Real Murcia vive una nueva pesadilla, y no se saben las que van ya. Desde la 2013-14 no pisa el fútbol profesional, una temporada en la que la ciudad se enganchó al equipo y que terminó con un duro varapalo del que todavía no se ha recuperado el club. A las órdenes de Julio Velázquez, con una plantel hecho con prisas y escaso presupuesto, el cuadro de Nueva Condomina, con jugadores como Kike García o Saúl Berjón, entre otros, hizo soñar a la afición con el retorno a Primera División. El Córdoba CF lo evitó en las eliminatorias. Pero ese no fue el gran golpe, que llegó días después. LaLiga descendió administrativamente a la entidad que estaba presidida por Jesús Samper. Ahí empezó su caída, que llevó incluso al club a Segunda RFEF, la cuarta categoría.
El club ha vivido momentos complicados, con personajes que llegaron con más ganas de protagonismo personal que de ayudar. De presidentes con problemas con la justicia a otros que en su primer acto de presencia decían que su objetivo era que Messi pisara Nueva Condomina ya que pretendían llevar al equipo a Primera. Con la desaparición a la vuelta de la esquina, la afición tiró del club. Años de lucha, de esfuerzos y de mensajes realistas. Así, se enderezó el rumbo y apareció Felipe Moreno, que había tenido un gran éxito en el CD Leganés. El cordobés dio estabilidad económica y relanzó la ilusión murcianista, ofreció un futuro esperanzador.

Pero la felicidad en la capital del Segura dura poco. En la actualidad, preocupa tanto el aspecto deportivo como el económico. El primero, el de mayor calado en el entorno, porque una vez más se hizo una gran inversión en la plantilla, con salarios de categorías superiores e incluso un traspaso de medio millón, y el equipo ha llegado al tramo final de curso con la meta de no descender. El segundo, un nuevo fallido Plan de Reestructuración de la deuda que ha hecho que incluso Moreno se piense su continuidad al frente del club: “La broma son 26 millones de euros de deuda”.
Este era el año del ascenso
El Real Murcia suma cuatro temporadas consecutivas en Primera RFEF. La última alegría fue el ascenso a la división de bronce en el verano de 2022. Desde entonces, golpetazo tras golpetazo para el club. En las tres primeras temporadas solo se disputó un playoff y en la actual la toalla está arrojada, ni pasa por la cabeza del más optimista. El curso pasado, con Fran Fernández en el banquillo, fue cuando más cerca se estuvo del ascenso, cayendo eliminados en la primera ronda por el Nàstic con todo a favor: se había empatado en Tarragona y Nueva Condomina iba a ser decisiva. Se perdió 0-1.
El técnico almeriense nunca tuvo el reconocimiento de gran parte del entorno, ni siquiera desde el propio club. Era notoria la falta de sintonía con Asier Goiria, director deportivo, y con Felipe Moreno, presidente. Estaba claro que no iba a seguir. Goiria sí contaba con la plena confianza de Moreno, que le dio un talón en blanco, como había hecho anteriormente con Javi Recio. Y el primer paso era una declaración de intenciones: Joseba Etxeberria era el técnico elegido como entrenador.

Nadie se cortó en decir que el objetivo era el ascenso directo, que el Real Murcia era el gran candidato. Así, se pagaron 500.000 euros por Flakus y se firmaron a otros futbolistas de nivel como Moyita, Ekain, Bustos, Cristo Romero, apuestas extranjeras como Schalk o Zeka y además de mantener a Gazzaniga, Saveljich, Pedro León, Pedro Benito, Jorge Mier y David Vicente, entre otros. Nueve jornadas duró Etxeberria, que salió acompañado por Goiria.
Tras el dispendio, ahorro. Reorganización de la dirección deportiva con gente de la casa y entrador del filial, Adrián Colunga. El mensaje era trabajo y más trabajo. Así, se consiguió lo que nadie esperaba, salir del descenso y situarse en playoff, con el primer puesto a tiro. Era enero de 2026 y de nuevo se soñaba con Segunda. Así que se volvió a tirar de chequera para hacer ‘retoques’: Óscar Gil (CD Castellón), Juanto Ortuño (AD Ceuta), Jon García (Albacete Balompié), Joel Jorquera (Moreirense) y Víctor Narro (Sampdoria).
Otra vez, golpetazo en toda la cara. Desde el 4 de enero el Real Murcia no gana un partido: 10 jornadas con cuatro empates y seis derrotas. Del playoff, al descenso. Una realidad que nadie esperaba y que ha hecho que “el vestuario esté bloqueado”, como dijo Pedro León en rueda de prensa. Ni Curro Torres, el tercer entrenador del curso, ha conseguido la reacción: dos empates y dos derrotas.
Fran Fernández, claro desde fuera
El que fuese técnico del Real Murcia el pasado año, ahora en el Karpaty Lviv de Ucrania, siente “tristeza” por el momento actual, pero asegura que esto no le “sorprende tanto” porque ha estado dentro y sabe “perfectamente que los medios no son los mejores para trabajar en el día a día” ya que no se proporciona “la estabilidad emocional y profesional necesaria en el fútbol moderno”. Sobre su pasado en la casa murcianista, comenta a As que fue “una montaña rusa continua y eso que el equipo estuvo en los puestos de arriba durante toda la temporada”. A pesar de ello, el cuerpo técnico tuvo que trabajar “mucho en el equilibrio emocional y mental” del vestuario.
Del ascenso a evitar el descenso, un cambio radical que “afecta en exceso a la confianza de los jugadores”. Para Fernández, “hay que estar dentro y conocer el vestuario para hablar de soluciones, pero lo que siempre ayuda es tener más estabilidad, continuidad en el trabajo” y repite que es muy importante “el trabajo individual emocional, que en ocasiones se olvida y es clave en clubes con tanta exigencia como es el Real Murcia”. Cambiar la mentalidad es algo que “cuesta y más porque antes no se tomó conciencia”. Pero tiene claro que Curro Torres y sus ayudantes “saben cómo hacerlo y hay tiempo para ello”.

A pesar de la distancia, el almeriense está al tanto de lo que pasa en Nueva Condomina. Así, le parece “idóneo” lo que ha escuchado de Curro Torres desde que llegó y lo que comentó la pasada semana Pedro León. Para Fernández, “hay que centrarse en el partido a partido, trabajar con humildad y no hablar tanto de ascenso o descenso. Es una falta de coherencia total que hasta hace pocas semanas se estuviese hablando de ascenso”.
El continuo cambio de entrenador es algo que “no suele acabar bien”. Recuerda que cuando él “veía o escuchaba algunas declaraciones en verano” entendió que “no se estaba empezando bien el proyecto”, pero no quiere aclarar más porque él “sí respeta a los compañeros”. Para él, en Murcia, el pasado verano, “se perdió una gran oportunidad de darle continuidad a un proyecto que solo necesitaba mejorar algunas posiciones de la plantilla e implementar los medios en el día a día”. En vez de hacerlo, “se decidió empezar desde cero y romper el trabajo de todo un año por parte del propietario (Felipe Moreno), sus asesores y la dirección deportiva (Asier Goiria)”.
A pesar del mal momento, “si el entorno va de la mano, no hay muchos clubes ni ciudades como Murcia para conseguir el objetivo que se propongan, pero hay que dejarse de historias e ir todos con el mismo mensaje”. Está convencido Fernández de que se conseguirá la permanencia, pero todo empieza “con el siguiente entrenamiento, después el siguiente partido y así sucesivamente. Ahora hay que hablar poco y trabajar mucho”. A él le consta que “cuerpo técnico y plantilla sí están centrados” y por ello confía en que “lo van a lograr”. Además, destaca que jugar en Nueva Condomina “es una ventaja, la afición está concienciada y será el jugador número 12”.
Acciari y Richi, también confiados
Hablar de Acciari y Richi son palabras mayores en Murcia, dos futbolistas que dejaron huella dentro y fuera del campo. Ambos han vivido grandes días en la entidad, pero también episodios difíciles. El argentino y el madrileño, que tantas veces formaron dupla en el centro del campo, sabe de lo complicado que es “empezar con unas expectativas y a mitad de tabla te ves peleando por otra meta”, asegura el segundo. La clave está en “remangarse, apretar los dientes y tener humildad”.
Sobre el bloqueo del vestuario, Acciari comenta: “La realidad es que los futbolistas tienen que mirar al siguiente partido, no vale de nada pensar en lo que se hizo porque si lo haces te agotas antes de jugar, toda la energía enfocada en lo que viene”. Destaca que “el otro día en Alicante hubo 65 minutos muy buenos, pero no se estuvo acertado en las áreas”. Esa imagen es el camino, “ahora hay que aumentar en tiempo ese nivel de juego y ser efectivo en las áreas”.
Uno de los grandes problemas del equipo es la falta de gol, a pesar del potencial ofensivo con el que cuenta. Para Richi, “para hacer goles hay que jugar bien, no es que te dejen delante de la portería y marcar. Hay que dar situaciones de ventaja a los futbolistas y el hecho de que esto no se genere lo complica todo”. Y es que, para él, “puedes tener al mejor delantero centro del mundo, pero si no se le generan esa situaciones, no va a poder marcar”. En definitiva, en su opinión, “la falta de gol es la punta del iceberg, lo que se ve de muchas carencias que hay”.

Las claves de la mala temporada son varias. Para Acciari, “los objetivos se demuestran en el césped y para ello hay que tener una identidad de juego, que los futbolistas se sientan cómodos, que aparezcan las sinergias”. Uno de los problemas ha estado en que “no se pudo encontrar una idea clara de juego, un once tipo y después introducir poco a poco a jugadores, se utilizaron demasiados, no hubo continuidad en el once, en parte por las lesiones”. Para Richi, “lo primero cuando se organiza un proyecto es alinear el perfil de entrenador con la plantilla” y tras cesar a Etxeberria, “hay un cambio drástico” en la idea con la elección de Adrián Colunga. Con el asturiano “parece que todo funcionaba, pero se acaba cayendo y llega Curro Torres”. Esto, tres entrenadores con un perfil opuesto, lleva a pensar que “la planificación no ha sido la mejor”.
Tanto uno como otro conocen muy bien la forma de actuar de los futbolistas ante estas situaciones y conseguir la meta “depende de la postura mayoritaria” en el vestuario, dice Richi: “Si das el objetivo por perdido, te dejas ir de forma inconsciente y todo se ve negro; otra opción es asumir que se venía para una cosa, que se es muy bueno, pero que hay que pelear otra”. Para el madrileño es clave “la humildad, asumir la realidad, porque lo único que te va a sacar de ahí, por mucha calidad que se tenga, es el trabajo, la calidad no resuelve la papeleta”. Por tanto, la postura que gane en el vestuario hará que sea “más fácil o difícil salir”.
Acciari, uno de los ídolos murcianistas de todos los tiempos, tiene claro que “el aficionado del Real Murcia siempre apoya, más en la última época con el equipo en categorías como Primera y Segunda RFEF, en eso hay que darle un 10 a la afición”. El enfado “es normal” y los jugadores deben demostrar que “están involucrados, que la grada lo vea”. Otro consejo para los futbolistas es “aislarse del día a día, entrenar y estar ajeno a lo exterior, a las redes sociales, por ejemplo” y que piensen que “si el Real Murcia les firmó es porque tienen unas cualidades especiales, que las pongan al servicio del equipo y todo va a funcionar”. Para Acciari, no hay dudas en cuanto a la permanencia “y de forma tranquila, se sacarán muchos puntos en estas 10 jornadas”.
Noticias relacionadas
Richi, confiado también en la salvación, va un poco más allá: “Puede ser una lección muy valiosa y útil para la temporada que viene. Cuando uno lo pasa mal, se sacan conclusiones positivas. Hay que ir pasito a pasito, con trabajo y humildad”.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí


Rellene su nombre y apellidos para comentar